Dormir mal de lado o boca arriba depende de esto que casi nadie considera al elegir almohada
· Por Orenses.com

Una almohada inadecuada puede convertirse en un verdadero dolor de cuello, literalmente. Por eso el doctor Chris McCarthy, reconocido fisioterapeuta y profesor asociado de la Escuela de Fisioterapia de Manchester, ha dedicado años a estudiar cómo elegir el cojín perfecto para dormir bien.
McCarthy es tan apegado a sus recomendaciones que viaja con su propia almohada, y cuando llega a un hotel, dedica tiempo a probar, acomodar y ajustar las disponibles hasta dejarlas a su gusto. Aunque no la lleva en viajes internacionales, tiene un truco infalible que funciona incluso con la almohada menos prometedora.
La clave está en entender que no se trata de ser quisquilloso, sino de cuidar la salud de la columna vertebral. Según McCarthy, la almohada adecuada depende principalmente de la posición en que duermas.
Las tres posiciones al dormir
McCarthy sostiene que la mayoría de las personas se divide en tres categorías: quienes duermen de lado, boca arriba o boca abajo. Sin embargo, desaconseja firmemente dormir boca abajo, ya que el cuello permanece girado en una sola dirección durante un período prolongado. "Inevitablemente, un músculo o ligamento se estira y se irrita", explica el experto. Existe consenso en el mundo de la fisioterapia: no dormir boca abajo es fundamental para evitar dolor de columna.
Para quienes duermen boca arriba, lo importante es considerar la flexión en la parte superior de la columna vertebral, una curvatura que aumenta naturalmente con la edad. Si tienes una curvatura mayor en la espalda, necesitarás una almohada más gruesa que alguien con la espalda plana.
Para los que duermen de lado, la medida clave es el ancho de los hombros. Generalmente, cuanto más anchos sean, más gruesa será la almohada necesaria. Pero aquí entra en juego otro factor crucial: la firmeza del colchón.
El rol del colchón en la elección
"La medida en que uno se hunde en el colchón marca una gran diferencia en la altura que necesita la almohada después", señala McCarthy. Si tienes hombros anchos y duermes en un colchón muy firme, necesitarás una almohada gruesa. Si tu colchón es más blando, tu hombro se hundirá más, por lo que requerirás una almohada más delgada.
Para quienes duermen boca arriba, este problema es menor, ya que no se hunden tanto en el colchón como los que duermen de lado.
El truco de la toalla
Si tu almohada te parece demasiado plana, McCarthy tiene una solución simple: coloca una toalla doblada debajo y varía el número de pliegues para ajustar la altura. Este truco también sirve para probar si una parte delantera más elevada te ayuda a dormir mejor. Para quienes duermen de lado, esta técnica permite mantener la espalda recta.
Pluma versus espuma
Las almohadas de plumas y plumón ayudan a mantener el cuerpo fresco en noches calurosas porque disipan mejor el calor. Sin embargo, pueden cambiar de forma durante la noche, especialmente si te mueves mucho, terminando amontonadas contra el cabecero y transformando una superficie plana en una incómoda cuña.
Los rellenos de fibra hueca y microfibra mantienen mejor su forma, aunque generalmente no disipan el calor tan bien. Algunas almohadas tienen un material más firme en la parte inferior para mantener su estructura durante la noche.
McCarthy compró su almohada de espuma, que incluye espacios tubulares para ventilación, hace cinco años por aproximadamente US$65. Como duerme de lado, ajusta su altura usando una toalla doblada.
La personalización es clave
El mensaje final de McCarthy es claro: no existe un diseño único perfecto para todos. Cada persona tiene necesidades diferentes, por lo que recomienda aprovechar los períodos de prueba que ofrecen algunos fabricantes. La almohada perfecta es aquella que se adapta a tu cuerpo, tu posición de sueño y tu colchón específico.