Cómo identificar señales de alerta sobre consumo de drogas en adolescentes: guía para familias orenses
· Por Orenses.com

La adolescencia es una etapa de cambios naturales, pero distinguir entre el desarrollo normal y una posible señal de consumo de drogas es uno de los mayores desafíos para las familias ecuatorianas. Especialistas consultados coinciden en que ningún comportamiento por sí solo confirma que un adolescente consume drogas, pero cuando varios cambios aparecen simultáneamente y se mantienen durante semanas, es importante prestar atención y buscar orientación profesional.
La psicóloga clínica Paola Latta explica que el consumo de sustancias responde a una combinación de factores personales, familiares, sociales y emocionales. "En la adolescencia es normal buscar pertenecer a un grupo, experimentar cosas nuevas o sentir curiosidad, pero también puede ocurrir que el consumo aparezca como una forma de aliviar la ansiedad, la tristeza, la soledad y los conflictos que el joven no sabe cómo expresar de otra manera", señala la especialista.
Datos importantes: Ecuador no cuenta con cifras nacionales recientes sobre este tema. La última Encuesta Nacional sobre Uso y Consumo de Drogas se publicó en 2016 y se realizó a 34.869 estudiantes de entre 13 y 18 años. Según ese estudio, la marihuana fue identificada como la droga ilícita de mayor consumo con 11,56%, seguida por heroína (3,21%) y cocaína (2,92%).
¿Qué señales no deberías ignorar?
El Ministerio de Salud Pública y especialistas coinciden en que la preocupación aparece cuando varias de estas señales se presentan simultáneamente y representan un cambio importante respecto al comportamiento habitual:
- Cambios bruscos en el comportamiento o estado de ánimo
- Aislamiento de la familia
- Pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba
- Bajo rendimiento académico o ausentismo escolar
- Cambios importantes en el grupo de amigos
- Alteraciones del sueño o del apetito
- Irritabilidad frecuente
- Mentiras repetidas
- Solicitud constante de dinero sin explicación clara
- Aparición de objetos o sustancias desconocidas entre sus pertenencias
Latta insiste en que "ninguna de estas conductas confirma un consumo por sí sola. Lo importante es observar si aparecen varias al mismo tiempo y si representan un cambio significativo respecto a cómo era el adolescente antes".
¿Cómo actuar si sospechas consumo?
Especialistas recomiendan no reaccionar por impulso. El primer paso es mantener la calma e intentar comprender antes de sacar conclusiones. Es fundamental buscar un momento tranquilo para conversar desde la preocupación y el cuidado, no desde el enojo o la acusación.
Errores frecuentes a evitar:
- Gritos y amenazas
- Castigos inmediatos
- Revisar la intimidad de manera invasiva sin dialogar
- Etiquetar al adolescente como "adicto"
Para iniciar la conversación, es mejor comenzar con preguntas abiertas y una actitud genuina de escucha. En lugar de acusaciones, se puede decir: "He notado algunos cambios y me preocupa cómo te has sentido últimamente". Cuando un adolescente siente que será escuchado y no juzgado, es mucho más probable que hable de lo que realmente está viviendo.
La prevención comienza en casa
Especialistas e instituciones coinciden en que la prevención debe iniciarse desde edades tempranas mediante diálogos naturales adaptados a la edad del niño. El Ministerio de Educación desarrolla el programa "Educando en Familia", que incluye un módulo enfocado en la prevención del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas desde el hogar.
Factores de protección recomendados:
- Comunicación abierta y respetuosa
- Escuchar sin juzgar
- Establecer normas y límites claros acompañados de afecto
- Promover actividades deportivas, culturales y recreativas
- Informarse mediante fuentes confiables
- Buscar apoyo profesional ante cualquier señal de alerta
Latta enfatiza que "cuando estas conversaciones ocurren de manera natural desde edades tempranas, es más fácil que los hijos recurran a sus padres si en algún momento enfrentan una situación de riesgo".
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Es recomendable acudir a un especialista cuando el consumo se vuelve repetitivo, genera conflictos familiares o escolares, afecta el estado emocional, o cuando el adolescente siente que no puede dejar de consumir.
En el sector educativo, los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) son los encargados de orientar, prevenir y dar seguimiento a estudiantes en situaciones de riesgo psicosocial, incluyendo uso de drogas.
Familias que sospechen consumo de drogas en adolescentes pueden acudir al establecimiento de salud más cercano para una valoración profesional. La red pública ofrece atención gratuita que incluye evaluación médica, psicológica y social; consejería individual y familiar; psicoterapia; tratamiento de trastornos de salud mental asociados, y seguimiento ambulatorio.
Para orientación también pueden comunicarse con la línea 171, opción 6, donde psicólogos brindan información, contención inicial y orientación sobre servicios de salud mental.
Un mensaje final de esperanza: hablar sobre drogas no incentiva el consumo, al contrario, crea oportunidades para prevenirlo. Lo que más necesitan los adolescentes son adultos disponibles para escuchar sin juzgar y espacios de confianza donde puedan expresar sus dificultades.