José Serrano, exministro del correísmo encarcelado: el riesgo de sus revelaciones para la RC
· Por Orenses.com

José Serrano, exministro de Interior durante el gobierno de Rafael Correa y figura clave del correísmo, permanece encarcelado en Ecuador tras su deportación desde Estados Unidos. Su detención ha generado tensión dentro de la Revolución Ciudadana (RC), especialmente porque analistas advierten que podría optar por entregar información a cambio de beneficios en su pena, lo que representaría un «golpe» político para el movimiento.
Serrano, de 55 años y abogado de profesión, es investigado por su presunta vinculación en el caso del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023. Su deportación ha motivado que el expresidente Correa intente deslindarse públicamente de él, calificándolo como «uno de los grandes traidores a la Revolución Ciudadana».
"LA VERDAD ES QUE SERRANO FUE UNO DE LOS HOMBRES MÁS FUERTES DEL CORREÍSMO"
El politólogo Arturo Moscoso señala que Serrano fue una figura central del movimiento, con control de varias carteras ministeriales y del sector seguridad. Su trayectoria política incluye funciones como secretario de Transparencia (2009), ministro de Justicia (2010), ministro del Interior (2011-2016), asambleísta (2017) y presidente de la Asamblea Nacional.
Durante su paso por el Ministerio del Interior, Serrano implementó políticas como la regularización de pandillas y dirigió la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain). Moscoso considera que el correísmo no puede deslindarse de Serrano sin consecuencias políticas, especialmente de cara a las elecciones seccionales.
Luis Verdesoto, analista y exsecretario anticorrupción, destaca que Serrano fue el personaje que acumuló más poder en la estructura de la RC, comparable solo con el excanciller Ricardo Patiño. Esta concentración de poder significa que entre Correa y Serrano existen «muchos secretos y muchas actividades» que solo ellos conocen.
Verdesoto teoriza que Serrano buscará una «delación premiada» para colaborar con la justicia y reducir sus condenas. «Lo que está haciendo Correa es poner la curación antes de la herida, diciendo que aquí hay un traidor», comenta.
Diego Ordóñez, exsecretario de Seguridad, advierte que durante el gobierno correísta, la Senain funcionó como «estructura de espionaje y amedrentamiento» para silenciar opositores. Sostiene que Serrano posee información sensible sobre operaciones de seguridad e inteligencia.
Sin embargo, Ordóñez duda que Serrano opte por hablar, comparándolo con el exvicepresidente Jorge Glas, también detenido, quien ha mantenido silencio. «No veo que Serrano abra el pico», señala.
La situación de Serrano refleja tensiones internas en la RC y plantea un dilema: si decide colaborar con la justicia, sus revelaciones podrían exponer actividades no documentadas del gobierno correísta; si guarda silencio, la RC intentará consolidar su distanciamiento del exministro. En cualquier caso, su encarcelamiento ya representa un golpe político para el movimiento.