Lenín Moreno condenado por cohecho en caso Sinohydro: el correísmo celebra la caída de su principal adversario
· Por Orenses.com

La Corte Nacional de Justicia declaró culpable a Lenín Moreno por cohecho en el caso de la presa Coca Codo Sinclair, en una sentencia que marca un hito político en Ecuador: es la quinta condena penal contra un expresidente por corrupción en los últimos 40 años.
Sin embargo, el fallo presenta una paradoja que ha generado debate: mientras Moreno fue condenado por sus actuaciones como vicepresidente para "destrabar" el contrato con la empresa china Sinohydro, los principales responsables de la contratación —Rafael Correa, quien tomó la decisión presidencial original, y su vicepresidente Jorge Glas, quien confesó haber facilitado el proceso— no fueron incluidos en esta condena.
Porque la sentencia refleja un patrón que afecta la credibilidad de las instituciones judiciales ecuatorianas y la percepción sobre cómo se castiga la corrupción. Además, evidencia cómo decisiones judiciales con alcance nacional moldean la narrativa política y las expectativas de justicia en el país.
Según el tribunal, Moreno realizó gestiones desde su función pública para favorecer a Sinohydro y viabilizar el financiamiento del proyecto Coca Codo Sinclair. La evidencia clave fue una entrevista concedida por Moreno el 29 de marzo de 2010, cuya autenticidad fue confirmada mediante peritajes informáticos y de voz. En esa grabación, Moreno reconoció haber intercedido ante el Ejecutivo por solicitud de una persona cercana vinculada a la representación de Sinohydro.
La responsabilidad de Moreno se sustentó en tres elementos: las gestiones realizadas desde su cargo público, su conocimiento del origen irregular de los recursos, y los beneficios económicos recibidos por integrantes de su círculo familiar. No obstante, nunca se probó que Moreno hubiera recibido dinero directo a cambio de su gestión.
La defensa del expresidente argumentó que no firmó el contrato y que sus funciones no estaban relacionadas con el sector eléctrico, pero el tribunal rechazó esta línea argumentativa. Tras conocer el fallo, Moreno señaló a Correa como el único responsable, argumentando que fue el presidente quien contrató "de gobierno a gobierno" con China, mientras que la construcción estuvo bajo supervisión de Jorge Glas "por orden de Correa".
La sentencia ha sido aprovechada políticamente por el correísmo. Rafael Correa publicó en redes sociales que "el tiempo es correísta" y aprovechó para recordar supuestos actos de corrupción durante el gobierno de Moreno, viéndose a sí mismo como ganador político de esta condena, ya que Moreno fue quien lideró la desarticulación del sistema que Correa dejó en pie.
Con esta condena, ya son cinco los expresidentes condenados penalmente por corrupción en Ecuador en los últimos 40 años: Jamil Mahuad, Rafael Correa, Lucio Gutiérrez, Fabián Alarcón y ahora Lenín Moreno. Esta cifra refleja una crisis de confianza institucional que va más allá de un solo caso.
La defensa de Moreno aún cuenta con vías de impugnación, por lo que la condena no está en firme. Además, no está definida aún la pena específica de cárcel que enfrenta. Un día antes de la audiencia, circularon rumores sobre que Moreno habría huido a Alemania, pero el expresidente los desacreditó públicamente, asegurando que comparecería porque se considera inocente.