Revolución Ciudadana enfrenta desventaja electoral al no aparecer en papeleta de seccionales 2026

· Por Orenses.com

Revolución Ciudadana enfrenta desventaja electoral al no aparecer en papeleta de seccionales 2026

La Revolución Ciudadana (RC) no tendrá presencia directa en la papeleta electoral de las elecciones seccionales del 29 de noviembre de 2026, lo que representa un reto significativo para el movimiento político suspendido en marzo de este año.

Aunque la RC logró que figuras cercanas al correísmo se inscriban como candidatos en otras organizaciones políticas como Unidad Popular (UP), el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE) y Pachakutik (PK), analistas consultados advierten que esta estrategia no compensa la ausencia de la marca electoral en la papeleta.

"Cuando alguien ve un grupo de candidatos ve solamente los nombres o las organizaciones políticas, conocidas y no conocidas, pero cuando no aparece en la papeleta, en este caso la RC, y no hay ninguna marca visible que identifique al candidato con el correísmo ahí hay un margen de afectación que sufriría el candidato", explica Javier Rodríguez Sandoval, analista de opinión pública y comportamiento electoral.

El especialista señala que existe un grupo de "votantes de baja información", personas no familiarizadas con la política que les cuesta reconocer autoridades en funciones y más aún a candidatos. En elecciones anteriores, el correísmo contrarrestó esta desventaja con estrategias visuales: en 2019 utilizó a Fuerza Compromiso Social y hacía el número 5 con la mano en campaña. Ahora, esa estrategia es más compleja.

La dispersión es el principal factor en contra. A diferencia de 2019, cuando había un vehículo electoral más unificado, esta vez el correísmo está fragmentado entre múltiples alianzas sin coordinación nacional. Pabel Muñoz compite por la Alcaldía de Quito por la Alianza Ciudadana; Fiorella Ycaza por la Alcaldía de Guayaquil por el PSE; Juan Cristóbal Lloret por la Alcaldía de Cuenca por Renovación, PSE y Centro Democrático; y Luisa González por la Prefectura de Manabí por Pachakutik.

"La situación es más difícil cuando no hay ni siquiera una bandera común, una organización común de la cual se puede depender como si fuera otra vez una marca. Ahora no pueden hacer eso. La expectativa razonable es que no les va a ir bien", advierte Rodríguez.

Luis Verdesoto, PhD en Ciencias Sociales y académico, reconoce que cualquier organización sin sus siglas en la papeleta tiene desventaja inherente. Sin embargo, considera que la RC puede mitigarlo mediante publicidad local y comunicación boca a boca, aprovechando que es "el partido con mayor organización en el país". Pero advierte sobre otro obstáculo: algunos candidatos locales pueden rehuir la imagen de Rafael Correa, una marca que en algunos contextos favorece y en otros perjudica.

Además, en alianzas electorales los votos se dividen. "Una alianza en este caso es una donación de votos hacia el aliado. El hecho de que la RC sea invitada por otros partidos da mayor ventaja al partido invitante que al invitado", explica Verdesoto.

Francisco Rocha, analista político, recuerda que el correísmo ha usado membretes distintos antes, especialmente el PSE. Sin embargo, observa un problema estructural más profundo en el sistema político ecuatoriano: los partidos no tienen militancia real ni estructura propia; se alquilan y acogen figuras recicladas de elecciones anteriores.

"La mochila más pesada es Correa. Le causa un daño a la RC y le causa daño al país porque se necesitan organizaciones, se necesita que vivan las estructuras políticas", concluye Rocha.

La campaña electoral inicia el 12 de noviembre y cierra el 26 del mismo mes. El desafío para el correísmo es lograr que sus candidatos sean identificados en medio de la dispersión y sin la visibilidad que otorga una marca propia en la papeleta.