Ecuador eleva alerta a naranja en 17 provincias por evolución de El Niño: qué significa y qué viene
· Por Orenses.com

El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) elevó este 20 de julio la alerta de amarilla a naranja en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias del país debido a la evolución de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
La decisión fue tomada en una reunión encabezada por el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, junto a la secretaria de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, y otras autoridades nacionales. El cambio responde al incremento de la temperatura en el océano Pacífico, que se ubica por encima de su promedio histórico, así como al monitoreo realizado por el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen).
Es importante aclarar que la alerta naranja no significa que El Niño ya esté activo con lluvias generalizadas. Según las autoridades, representa un paso regulado para pasar de la prevención a planes estrictos de contingencia y evacuación inmediata. El COE enfatizó que la interacción entre la atmósfera y el océano sigue evolucionando y aún no existe una fecha exacta para el inicio de precipitaciones fuertes.
Antes de que lleguen las lluvias intensas, se podrían experimentar alteraciones significativas en las actividades pesqueras y cambios en el comportamiento de la fauna marina y aves. Además, el país enfrentaría riesgos severos de sequías prolongadas y un aumento de incendios forestales, con especial preocupación en la región de la Amazonía y zonas altas como Quito.
Para hacer frente a estos escenarios, las autoridades anunciaron un fondo cercano a los USD 600 millones destinado a obras de prevención en infraestructura, mantenimiento vial y adquisición de equipamiento de emergencia.
El COE adoptó tres resoluciones de aplicación inmediata: aprobar el Plan de Acción Nacional ante El Niño y disponer su ejecución como prioridad nacional; ordenar al Comité Erfen la emisión de reportes cada 15 días sobre la evolución del fenómeno; y encargar a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y a la Secretaría General de Comunicación una estrategia comunicacional dirigida a la ciudadanía.
Para El Oro, esta alerta implica estar atentos a posibles cambios en las precipitaciones, sequías y riesgos de incendios forestales. Las autoridades locales deberán activar planes de contingencia y preparar a la población sobre medidas de prevención.