Proliferación de precandidatos para 2026 fragmenta el voto y dificulta elecciones informadas en Ecuador

· Por Orenses.com

Proliferación de precandidatos para 2026 fragmenta el voto y dificulta elecciones informadas en Ecuador

Con las elecciones seccionales de 2026 a la vista, Ecuador enfrenta una fragmentación sin precedentes en su oferta electoral. Un total de 54 precandidatos de 13 organizaciones políticas nacionales ya se perfilan para disputar las alcaldías de las tres principales ciudades del país y las prefecturas de sus provincias más pobladas.

Segun datos presentados por medios especializados, 28 precandidatos aspiran a las alcaldías: 11 para Quito, nueve para Guayaquil y ocho para Cuenca. En las prefecturas, la cifra llega a 26 precandidatos, con diez aspirando a Pichincha, ocho a Guayas y ocho a Azuay, aunque estas candidaturas aún podrían modificarse en función de las alianzas que concreten los partidos y movimientos políticos.

¿Por qué importa esto para El Oro? Aunque la provincia no figura entre los focos principales del análisis, esta fragmentación nacional de candidaturas refleja un debilitamiento del sistema político que también impacta a nivel local. Los movimientos provinciales y cantonales se preparan para presentar sus propias precandidaturas, lo que multiplicará aún más la oferta electoral fragmentada que enfrentarán los orenses en 2026.

Los expertos coinciden en que el problema no es la cantidad de nombres en sí, sino el origen de esa proliferación. El analista político Giuseppe Cabrera señala que muchos candidatos responden únicamente a obligaciones legales de los partidos y a incentivos para participar, pese a no tener opciones reales de triunfo. "El problema no es que haya muchos candidatos, sino que demasiados no tienen posibilidades reales de ganar", afirma Cabrera.

La fragmentación del sistema de partidos es la causa raíz, según la politóloga Andrea Endara, coordinadora de Ciencias Políticas de la Universidad Casa Grande. Endara advierte que esta proliferación dispersará el voto de las principales alternativas, incrementará el uso de recursos públicos en campañas y restará competitividad a opciones con mayores posibilidades. Entre los ejemplos que cita está Juan Cervantes, precandidato por Unidad Popular en 2023 con apenas 1,3% de votación, y Andrés Guschmer, que representó a Renovación Total ese mismo año alcanzando 11,44%.

La sobrecarga electoral representa otro riesgo. El experto político-electoral Alfredo Espinosa sostiene que el sistema político ecuatoriano está sobrerrepresentado, con varias organizaciones funcionando más como vehículos electorales que como partidos con bases sólidas. Esto, advierte, sobrecarga al electorado con propaganda, dificulta un voto informado y favorece la elección de autoridades con bajos porcentajes de respaldo, una tendencia que ya se ha evidenciado en anteriores procesos electorales.

"Hay demasiadas candidaturas y eso diluye el debate; ni los medios de comunicación ni la ciudadanía pueden conocer bien las propuestas", agrega Cabrera, destacando cómo la saturación de opciones perjudica la calidad del proceso democrático.

Las alianzas políticas podrían reducir esta cifra. El movimiento Futuro (antes Democracia Sí), cuyo dirigente es Gustavo Larrea, mantiene diálogos con otras fuerzas políticas para concretar alianzas y reducir el número de aspirantes, particularmente en las prefecturas de Azuay, Guayas y Pichincha. Sin embargo, una reforma reciente al Código de la Democracia podría estar funcionando como desincentivo.

La reforma publicada en el Registro Oficial el 24 de julio de 2025 modificó cómo se contabilizan los resultados de las alianzas para efectos de permanencia de las organizaciones políticas. Mientras que antes cada integrante de una coalición conservaba el porcentaje total de votación alcanzado por la alianza, ahora ese porcentaje se distribuye en partes iguales entre todos los miembros. Ana Belén Cordero, presidenta de Creando Oportunidades (CREO), ha señalado que este cambio, impulsado por ADN y Revolución Ciudadana, efectivamente desincentiva la conformación de frentes electorales.

Para reducir esta dispersión, los expertos plantean soluciones estructurales. Espinosa propone que Ecuador debería contar con cinco partidos nacionales y un menor número de movimientos provinciales, lo que contribuiría a disminuir la oferta electoral y facilitar un voto más informado. Cabrera, por su parte, aboga por que el debate se centre en que las postulaciones respondan a proyectos políticos viables con opciones reales de competencia.

El Consejo Nacional Electoral informó que aún no puede difundir los nombres de precandidatos de movimientos provinciales y cantonales, y solo publicará las candidaturas oficiales una vez que las postulaciones estén formalmente inscritas. Según el calendario electoral, las organizaciones políticas deberán registrar sus candidatos entre el 2 y el 17 de agosto de 2026, momento en el que se conocerá la cifra definitiva de aspirantes que enfrentarán los ecuatorianos en los comicios del 29 de noviembre de 2026.