Noboa abre una nueva diplomacia con Colombia y Perú tras gobiernos afines que prometen ofensiva conjunta contra el crimen

· Por Orenses.com

Noboa abre una nueva diplomacia con Colombia y Perú tras gobiernos afines que prometen ofensiva conjunta contra el crimen

Luego de meses de tensiones diplomáticas y comerciales con el gobierno colombiano de Gustavo Petro, Ecuador se prepara para una nueva etapa de relaciones regionales tras la elección de Abelardo De la Espriella en Colombia y el virtual triunfo de Keiko Fujimori en Perú, dos mandatarios cuyos programas de gobierno comparten agendas similares en seguridad, economía y combate al crimen organizado.

La coincidencia política abre un escenario distinto para el país. El presidente Daniel Noboa fue uno de los primeros en reconocer la victoria de De la Espriella, escribiendo en redes sociales: "Hoy Colombia eligió el orden sobre la impunidad". Este gesto no fue casual. Semanas antes de la elección colombiana, ambos dirigentes habían protagonizado una videoconferencia en la que anunciaron acuerdos sobre comercio, seguridad y cooperación bilateral, materializados con la eliminación de la tasa de seguridad que Ecuador aplicaba a productos colombianos.

Para Jorge Andrés Rico Zapata, analista colombiano especializado en relaciones internacionales, el cambio será evidente. "Será muy diferente. Partirá de objetivos comunes y modelos en las relaciones internacionales muy paralelos en cuanto a tener como agenda diferentes aspectos que se integran: seguridad, lucha contra el narcotráfico y la criminalidad, comercio y economía", afirma el experto.

Ecuador comparte fronteras con Colombia y Perú, territorio donde operan organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, minería ilegal y trata de personas. Una política exterior coordinada con gobiernos afines podría fortalecer significativamente la lucha contra estas amenazas que afectan directamente a la seguridad de los ecuatorianos, especialmente en zonas fronterizas.

La afinidad política con De la Espriella no es casual. El presidente electo colombiano plantea una política de seguridad basada en la militarización, construcción de megacárceles, combate frontal al narcotráfico y reducción del tamaño del Estado. Además, propone fortalecer las libertades económicas y consolidar alianzas regionales para enfrentar el crimen organizado. Dentro de su agenda internacional, De la Espriella ha planteado explícitamente la construcción de una alianza estratégica con Perú para fortalecer el comercio, la defensa institucional y la lucha contra mafias transnacionales.

En Perú, Keiko Fujimori se encamina a convertirse en la próxima mandataria con un programa denominado "Perú con orden" que contempla la construcción de cuatro megapenales de máxima seguridad, control militar de fronteras, uso de inteligencia artificial para combatir el crimen y digitalización de trámites. También plantea reforzar la lucha contra organizaciones criminales y fortalecer la presencia estatal en zonas vulnerables.

Enrique Castillo, analista político peruano, considera que la coincidencia de gobiernos ideológicamente cercanos abre una oportunidad inédita para la región. "La coincidencia política podría fortalecer especialmente la cooperación en seguridad. Se puede esperar un ciclo importante a partir del cual la lucha contra la delincuencia, el narcotráfico, terrorismo y trata de personas puede potenciarse y adquirir un nuevo impulso con apoyo económico y logístico", sostiene.

El sector privado ecuatoriano también ve con optimismo esta nueva etapa. El Comité Empresarial Ecuatoriano expresó su confianza en que el nuevo gobierno colombiano permita fortalecer la cooperación bilateral y recuperar el dinamismo comercial que históricamente caracterizó la relación entre ambos países. "Creemos que De la Espriella puede hacer un buen trabajo en Colombia. Confiamos en que las relaciones bilaterales principalmente se recuperen a lo que tradicionalmente han sido muy buenas", señaló Rodrigo Gómez de la Torre, presidente del gremio.

Castillo también visualiza posibilidades de colaboración más amplias. "Se puede esperar un trabajo conjunto en temas políticos y geopolíticos, de libre comercio y de integración económica, incluso un relanzamiento o reestructuración de la Alianza del Pacífico", explica el analista.

Puntos de cooperación inmediata

Uno de los áreas donde los tres gobiernos podrían encontrar mayores coincidencias es la lucha contra el crimen organizado. Ecuador, Colombia y Perú comparten desafíos similares relacionados con narcotráfico, minería ilegal, trata de personas y economías criminales que operan a través de las fronteras.

Según Castillo, la coordinación bilateral entre Ecuador y Perú podría fortalecerse significativamente en temas que generan problemas y preocupaciones en la frontera común, como el control migratorio, el manejo de las economías ilegales y la lucha contra organizaciones criminales. El analista peruano destaca además otro tema estratégico: la seguridad marítima. "Se abre la posibilidad del trabajo conjunto en soberanía marítima y en la lucha contra la pesca ilegal y la piratería en la actividad pesquera", sostiene.

A ello se suman áreas como inteligencia, defensa e infraestructura. "Se hará más fácil la coordinación entre las Fuerzas Armadas y las policías de ambos países, así como los acuerdos de colaboración en materia de inteligencia. También podrían impulsarse proyectos conjuntos de infraestructura vial y cooperación energética", explica.

Llamadas a la prudencia

A pesar del optimismo, algunos expertos llaman a la cautela. Santiago Carranco, decano del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), considera que Ecuador no debería diseñar su política exterior únicamente en función de quién gobierne en los países vecinos.

"Ecuador no le debería importar quién gane en Perú o quién gane en Colombia porque debemos mantener una política exterior firme a mediano plazo, independientemente de lo que pase. Sin embargo, reconozco que existen coincidencias importantes. Con De la Espriella y Keiko Fujimori se mantendría una postura más acorde a lo que Noboa está queriendo hacer justamente con el tema de la lucha contra el crimen organizado", sostiene.

Carranco recuerda que Ecuador, Colombia y Perú mantienen intereses comunes que trascienden a los gobiernos de turno, incluyendo un ecosistema fronterizo que comparte encadenamientos productivos, una lucha conjunta contra el narcotráfico e ideales compartidos en espacios multilaterales.

Para el académico, es prioritario recuperar mecanismos de cooperación que se debilitaron en los últimos años, como el plan binacional fronterizo entre Ecuador y Colombia, el fortalecimiento de la Comunidad Andina (CAN) y la recuperación de la actividad económica afectada por las recientes tensiones comerciales. "En este momento la protección de mecanismos de integración regional como la CAN tiene que ser de talante obligatorio para todos los gobiernos", sostiene.

La nueva etapa representa una oportunidad para que los tres países conviertan la afinidad política en resultados concretos, pero solo si mantienen una política exterior firme que vaya más allá de los cambios de gobierno.