Transportistas advierten caos en Ecuador y convocan cumbre en Santo Domingo para debatir crisis del sector
· Por Orenses.com

El transporte pesado ecuatoriano atraviesa una crisis sin precedentes. Presidentes de las principales organizaciones del gremio advirtieron este lunes que de no encontrar soluciones inmediatas, el país enfrentará un colapso en la movilidad de carga. La advertencia llegó durante una rueda de prensa en Quito, donde confirmaron la realización de una cumbre en Santo Domingo de los Colorados, cuya fecha aún no ha sido definida.
"Esperamos encontrar soluciones en la cumbre de Santo Domingo, de lo contrario el país se va a caotizar", enfatizó Nelson Chávez, presidente de la Cámara Nacional de Transporte Pesado y Medio Ambiente.
La crisis del sector se origina en dos golpes simultáneos: la eliminación del subsidio al diésel y el colapso del comercio fronterizo con Colombia por aranceles. Según los dirigentes, estas medidas han generado pérdidas superiores a 20 millones de dólares y obligado a los transportistas a trabajar a pérdida.
"Los transportistas del país estamos trabajando a pérdida. Tenemos un 17% de incremento en el valor de los combustibles, sin considerar la canasta básica que se nos incrementa todos los días. Nos ha tocado reducir el tamaño de nuestra operatividad en todos los niveles y en todos los sentidos. La situación es caótica", declaró Fernando Ortiz, presidente de la Confederación Ecuatoriana de Transporte Pesado (Confetrape).
EL COLAPSO DE LAS TARIFAS
Uno de los problemas más críticos es la caída de los precios de los fletes. Ortiz ejemplificó con una ruta tradicional: un flete Quito-Guayaquil que normalmente debería costar 1.200 dólares hoy se negocia entre 700 y 750 dólares. De esos recursos, entre 400 y 450 dólares se destinan únicamente al combustible, dejando márgenes irrisorios.
Por ello, los transportistas exigen al Gobierno nacional y al Ministerio de Infraestructura y Transporte una reunión urgente para establecer un piso tarifario que permita que los fletes reflejen los costos reales de operación. "Debería existir un piso tarifario para lograr definir el precio de los fletes y los viajes; de ese modo, el porcentaje debería ser similar al aumento en el precio del diésel", afirmó Ortiz.
LOS TRANSPORTISTAS ESTÁN "EN TERAPIA INTENSIVA"
Durante la reunión en Quito, los dirigentes también mencionaron que las bases del sector serán quienes definan qué sucederá en el futuro, sin descartar una posible paralización del trabajo si no hay respuesta gubernamental.
"Lastimosamente el Gobierno no le ha dado garantías al sector y se ha anunciado que haremos la cumbre de transporte en Santo Domingo de los Colorados porque ahí es el corazón del comercio y transporte nacional. Será para buscar soluciones porque estamos realmente liquidados, no podemos seguir trabajando", enfatizó Chávez.
INSEGURIDAD: EL SEGUNDO FRENTE
A los problemas económicos se suma una crisis de seguridad que los transportistas describen como insostenible. Denuncian múltiples secuestros, robos de unidades y cargamentos, además de extorsiones sistemáticas.
"Nosotros ya venimos acarreando una pandemia; seguido de esto, nos acribilla la inseguridad del país. Nos han robado las unidades de transporte, el cargamento, meten presos a los camiones y se forma un calvario", concluyó Patricio Aguilar, presidente de la Cámara Nacional Integral de Transporte.
Para la provincia de El Oro, este conflicto tiene implicaciones directas. La región es paso obligado del comercio nacional y, especialmente, de la frontera sur con Perú. Una paralización del transporte pesado impactaría la movilidad de productos agrícolas, mineros y comerciales que generan empleo y ingresos en la provincia. Además, la inseguridad en las vías afecta directamente a transportistas y emprendedores orenses que dependen de la carga terrestre.
La cumbre de Santo Domingo será decisiva. De no alcanzarse acuerdos que incluyan subsidios, pisos tarifarios y garantías de seguridad, el gremio ha dejado clara su disposición a paralizar operaciones, un escenario que el país no puede permitirse en su actual situación económica.