Crisis de medicinas en hospitales públicos ecuatorianos: apenas el 10% tiene financiamiento garantizado
· Por Orenses.com

Ecuador enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes en los últimos años. Apenas el 10% de los medicamentos, dispositivos médicos y servicios externalizados en hospitales públicos cuentan con financiamiento garantizado, según advierte un informe técnico de la Dirección de Planificación e Inversión del Ministerio de Salud Pública.
Esta situación ha llevado a que seis ministros de Salud durante el gobierno de Daniel Noboa inicien recorridos por centros hospitalarios, visibilizando una realidad que afecta a miles de ecuatorianos. El vicepresidente Alfredo Borrero, hace tres años, ya alertaba sobre la gravedad del problema: "He salido con el alma desgarrada al ver la realidad de este hospital. No es justo que la gente compre medicamentos".
LOS NÚMEROS REVELAN LA MAGNITUD
Según Verónica Chávez, presidenta del colectivo Reacciona Ecuador, el abastecimiento promedio real en hospitales y centros de salud apenas alcanza el 54%. En casos críticos, la situación es alarmante: el Hospital General Dr. Gustavo Domínguez Zambrano en Santo Domingo registra 19% de abastecimiento; el Monte Sinaí en Guayaquil, también 19%; y el Luis G. Dávila en Carchi presenta cifras similares. El mínimo recomendado debería rondar el 85%.
La crisis toca aspectos fundamentales de la atención. En Pichincha, odontólogos no cuentan ni siquiera con guantes para atender pacientes. En el Hospital Espejo de Quito falta material para recolectar desechos antibióticos. En Calderón, solo el 30% de camas está operativo y no hay personal de limpieza suficiente.
PACIENTES RENALES Y NIÑOS EN RIESGO
Kevin Valdez, del Frente de Pacientes Renales, reporta un año y 10 meses de diálisis irregular, cuando el tratamiento debe realizarse tres veces por semana. La situación es crítica en el Hospital de Niños Baca Ortiz, donde al menos 40 menores tienen en riesgo su vida por falta de medicinas.
En el Hospital Pablo Arturo Suárez existe una extensa lista de espera para operaciones traumatológicas, pero no solo de fracturas: pacientes con traumatismo craneal tampoco pueden ser atendidos.
¿QUÉ FALTA? DECISIONES, NO MÁS DIAGNÓSTICOS
José Ruales, exministro de Salud, señala que la crisis responde a "falta de capacidad, conocimiento e interés". Recuerda que incluso tras la pandemia, el desabastecimiento no alcanzó estos niveles críticos, llegando al 62%.
Para salir de la crisis, Ruales enfatiza que se requiere voluntad política. El presupuesto financiado bordea los $2.600 millones, 600 millones menos de lo ejecutado en 2023. El ministro Jaime Bernabé Erazo debe asumir un rol activo en la defensa del sistema y exigir recursos necesarios.
Ruales también propone cambios en el equipo directivo. Señala que viceministros como Stalin Andino y Wendy Gavica —encargada de compra y administración de medicinas— han mostrado resultados insuficientes. Destaca que existen profesionales formados en Administración Hospitalaria y Gerencia de Servicios de Salud disponibles.
DANIEL RODRÍGUEZ, ESPECIALISTA EN ADMINISTRACIÓN EN SALUD, PLANTEA TRES EJES
Primero: exigir financiamiento oportuno, no al final del año. Segundo: garantizar que la prestación sea completa —si eres diabético, accedes a consulta, receta y medicinas; de lo contrario, es una prestación fallida—. Tercero: articular nuevamente los subsistemas de salud (IESS, Isspol, Issfa) para que trabajen de forma integrada.
La pregunta que flota en el sector sanitario es si el nuevo ministro logrará convertir diagnósticos en soluciones concretas. Miles de ecuatorianos en hospitales públicos esperan respuestas.