Tal vez no votaste en las elecciones de EEUU, pero el resultado también te llega en América Latina
· Por Orenses.com
Silicon Valley invirtió cientos de millones de dólares para influir en las elecciones estadounidenses. Los resultados revelan una nueva disputa por el poder tecnológico que también puede cambiar las oportunidades en donde vives.
Elon Musk gastó más de 200 millones de dólares para ayudar a que Ken Paxton llegara al Senado estadounidense por Texas. Pero Paxton perdió frente al demócrata James Talarico.
Y no fue una derrota aislada.
Los demócratas recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones del 3 de noviembre, mientras varias de las apuestas electorales más costosas de las industrias tecnológica y de criptomonedas terminaron en manos de sus adversarios.
Según una investigación publicada por The New York Times dos días antes de las elecciones, los veinte mayores donantes habían aportado aproximadamente 2,000 millones de dólares a las campañas federales.
Musk encabezaba la lista con 445.6 millones. Marc Andreessen y Ben Horowitz sumaban 116.4 millones; Greg y Anna Brockman, 50 millones; y Reid Hoffman, 41.8 millones.
Lo interesante es que no todos apostaron al mismo caballo.
Mientras Musk respaldaba a Paxton, Hoffman, cofundador de LinkedIn, destinó 16.5 millones de dólares a apoyar a Talarico. Y mientras Andreessen Horowitz financiaba iniciativas favorables a una regulación más flexible de la inteligencia artificial, otros empresarios tecnológicos respaldaban organizaciones que buscaban mayores controles.
Silicon Valley no estaba solamente financiando elecciones. Estaba disputándose las reglas de su propio futuro.
Y los votantes estadounidenses acaban de modificar las condiciones de esa disputa.
Pero ¿por qué debería importarnos esto en América Latina?
Imagina que eres una diseñadora latinoamericana que trabaja para clientes estadounidenses. Durante años, tu ventaja fue ofrecer un buen servicio a un precio competitivo. Ahora algunos de tus clientes pueden realizar determinadas tareas utilizando inteligencia artificial.
Quizá no pierdas tu trabajo. Incluso podrías conseguir mejores proyectos gracias a esas herramientas. Pero algo está cambiando: aquello por lo que tus clientes están dispuestos a pagarte.
Según la CEPAL, América Latina concentra el 14% de las visitas mundiales a herramientas de IA, aunque representa aproximadamente el 11% de los internautas. Sin embargo, en 2023 apenas concentraba el 1.56% del gasto mundial en esta tecnología.
Estamos incorporando rápidamente herramientas que transforman nuestra manera de trabajar, pero participamos mucho menos en la inversión necesaria para desarrollarlas.
Y mientras nosotros intentamos adaptarnos, en Washington se disputa quién podrá establecer las condiciones bajo las cuales funcionarán.
¿Qué sucede cuando tu capacidad de ganarte la vida depende cada vez más de una tecnología cuyas reglas se deciden en un país donde tú no tienes derecho a votar?
Por: Stephanie Henaro Canales