El padre que nunca tuve
· Por Jessica Basurto
Gracias Dios porque nunca tuve un padre ausente, siempre protector y presente en cada etapa de mi vida,
Mi padre nunca se veía triste, ni atribulado ni negativo ni vengativo, él siempre presto a reír, celebrar y ayudar a los demás,
Yo nunca tuve un padre que renegaba, era feliz cuando había y SALÍA A BUSCÁRSELAS CUANDO NO, y lo conseguía y venía contento.
Yo nunca tuve un padre sedentario, siempre activo dentro y fuera de la casa,
Yo nunca tuve un padre que si te retaba o llamaba la atención, te aplicaba la ley del hielo después, él siempre decía: en una mano la hiel y en otra la miel, corregir no significa hacerte enemigo de tus hijos,
Yo nunca tuve un padre que hacía problema por todo y por nada, al contrario en las dificultades lo vi RESOLVER y en las alegrías disfrutar,
Yo nunca tuve un padre enfermo y está siempre fue una bendición, nunca sufrió de nada, y él decía y se cumplió al irse, si para morir solo un pretexto, y eso fue todo,
Pero tampoco tuve un padre perfecto, tuve un padre con errores que a lo largo de 90 años lo vi irlos achicando y se fue liviano,
Yo nunca tuve un padre frío ni lejano a su familia, tuve un padre AMOROSO Y QUE LO DEMOSTRABA A DIARIO en actos y palabras y hasta el último de su aliento nos dijo cuánto nos quería y que NOSOTROS (TODOS SUS HIJOS), éramos lo mejor que le había pasado,
Yo nunca nunca tuve un padre que no pudo hacer, arreglar o guindar algo en casa, siempre tenía herramientas para lo que se necesitase,
Y tampoco tuve un padre que quiso alejarse de nosotros, sus últimos días fueron contra su voluntad y la nuestra.
Yo tuve un padre fuerte y al mismo tiempo amoroso, responsable y positivo, sin queja, sin avaricia, pero con muchas ganas de vivir hasta el final.
Ese es el padre que tuve, al que AMO Y EXTRAÑO el que tuve porque Dios así lo quiso y si hay otras vidas quiero que sea el mismo UNA Y OTRA VEZ!