Ecuador consolida recuperación comercial con China: exportaciones crecen 29% en 2026 tras dos años del TLC
· Por Orenses.com

Ecuador y China cumplen dos años desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC), un acuerdo que se posiciona como estratégico para la economía ecuatoriana. El viernes 1 de mayo se marcó este hito, mientras las cifras comerciales del primer bimestre de 2026 revelan una recuperación transversal en sectores clave.
Durante enero y febrero de 2026, las exportaciones totales de Ecuador hacia China alcanzaron 1 106 millones de dólares, registrando un crecimiento del 29% respecto al mismo período del año anterior. Las exportaciones no petroleras aumentaron 28%, mientras que las no petroleras no mineras crecieron 13%, evidenciando una recuperación en tres segmentos fundamentales del comercio bilateral.
Daniel Legarda, exministro de Producción, explicó que la contracción comercial registrada durante la recesión ecuatoriana estuvo estrechamente ligada a factores internacionales, especialmente a la menor demanda y caída del precio del camarón en China, principal producto de exportación ecuatoriano. Sin embargo, el desempeño actual posiciona a China como el principal destino comercial para Ecuador, aunque advirtió que aún se trata de un período corto para consolidar tendencias estructurales definitivas.
**Un superávit real de 140 millones de dólares**
Uno de los elementos más relevantes está en la llamada "estadística espejo". Mientras Ecuador reporta cifras oficiales de exportación, la Aduana china registra importaciones desde Ecuador por 1 640 millones de dólares, equivalente a un crecimiento de 8%. Esta diferencia responde a exportaciones petroleras ecuatorianas que oficialmente se registran con destino a Panamá, pero terminan llegando al mercado chino.
Al incorporar cerca de 400 millones de dólares en petróleo, Ecuador mantiene un superávit comercial real con China de aproximadamente 140 millones. Esta corrección estadística no solo mejora la lectura macroeconómica del comercio bilateral, sino que también evidencia una relación más sólida con uno de los mayores consumidores del mundo.
Paralelamente, las importaciones desde China hacia Ecuador crecieron 23%, alcanzando 1 553 millones de dólares, principalmente en bienes industriales, maquinaria, tecnología y productos no petroleros. Este flujo bidireccional fortalece la integración productiva entre ambas economías.
**Camarón lidera la diversificación exportadora**
El camarón ecuatoriano continúa como principal motor de exportaciones hacia China. Legarda señala que este producto pasó de 523 millones a 628 millones de dólares en un año, impulsado por una demanda creciente del consumidor chino.
Sin embargo, la diversificación exportadora empieza a tomar fuerza. El banano aumentó de 30 millones a casi 42 millones de dólares; otros productos pesqueros casi se duplicaron; la madera pasó de 31 millones a 34 millones de dólares. Estratégicamente, el cacao duplicó exportaciones de 1,2 millones a 2,5 millones de dólares, mientras que pitahaya, frutas procesadas y otros derivados muestran avances modestos pero prometedores.
**Beneficios industriales y reducción de costos**
Magaly Caicedo, presidenta de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-China, afirma que uno de los mayores beneficios del TLC ha sido su doble impacto: ampliar exportaciones ecuatorianas y reducir costos para sectores productivos nacionales mediante importación de maquinaria, tecnología e insumos chinos. Industrias ecuatorianas, especialmente agrícolas, acceden ahora a maquinaria más competitiva, fortaleciendo eficiencia y productividad.
Caicedo enfatizó que el TLC permite que Ecuador compita en igualdad de condiciones frente a países que ya tenían acuerdos comerciales con China desde hace más de una década, mejorando significativamente la competitividad regional. Sin embargo, importar desde China requiere planificación estratégica por tiempos logísticos que pueden extenderse hasta tres meses.
**Protocolos sanitarios: el mayor desafío**
Tanto Legarda como Caicedo coincidieron en que el principal desafío para maximizar el acuerdo comercial está en acelerar certificaciones fitosanitarias y zoosanitarias. Legarda destaca oportunidades comerciales en lácteos, aguacate, arándanos, quinua y carne de pollo, pero señala que el acceso depende de habilitaciones técnicas y plantas certificadas.
Caicedo añade que casos como el camarón deshidratado muestran creatividad empresarial, pero también revelan barreras regulatorias que impiden acceso directo al mercado chino. Ambos especialistas coinciden en la necesidad de fortalecer la presencia institucional ecuatoriana en China mediante más oficinas comerciales en ciudades estratégicas como Shanghái o Shenzhen.
Esta consolidación comercial representa una oportunidad histórica para Ecuador, posicionando a China como actor central en la diversificación de la economía ecuatoriana más allá de lo petrolero.