Temperaturas oceánicas sin precedentes en el Pacífico disparan alertas de lluvias extremas para la costa ecuatoriana entre noviembre y marzo
· Por Orenses.com

El fenómeno de El Niño entra en su fase de máxima maduración con temperaturas oceánicas sin precedentes en el Pacífico central, aunque nuevas mediciones matizadas por el cambio climático revelan una magnitud ligeramente inferior al devastador evento de 1997-1998.
Las mediciones tradicionales en la región Niño 3.4 —ubicada a 8.000 kilómetros de las costas ecuatorianas— registran valores récord de temperatura superficial del mar que superan los ocho eventos más cálidos de las últimas décadas. Sin embargo, la aplicación del nuevo Índice Relativo Oceánico de El Niño (RONI), que descuenta el calentamiento global generalizado, sitúa el evento actual ligeramente por debajo del pico del 1997-1998, aunque manteniéndose por encima del también devastador 1982-1983.
"Con el cambio climático, los eventos recientes aparecen como más cálidos y la comparación con otros eventos pasados puede ser tendenciosa", explica Jonathan Cedeño, coordinador de Oceanografía de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol) y delegado ante el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen).
En la región costera crítica Niño 1+2, frente a las costas de Ecuador y Perú, la temperatura actual alcanza 26,1 °C, superando los 24,3 °C registrados en la misma fecha durante 1997-1998. Este dato es relevante porque cuando estas temperaturas superen los 28 °C se desencadenan procesos atmosféricos severos que intensifican las lluvias en la costa ecuatoriana. Durante el evento de referencia, esa barrera se alcanzó recién en febrero-abril de 1998, pero el fenómeno actual inició anticipadamente en septiembre con precipitaciones récord.
Los expertos advierten que la discusión sobre un posible "Super Niño" o "meganiño" no debe desplazar la prioridad real: la prevención y respuesta ante emergencias. "La discusión sobre un posible Super El Niño pierde valor ahora, ya lo veremos después con los datos. En la práctica debemos agotar el debate sobre las medidas de prevención y respuesta", señala Cedeño.
La experiencia de eventos como el de 2015-2016 y 2023-2024 demuestra que un océano cálido no genera automáticamente lluvias extremas sin una respuesta atmosférica acoplada. Para este fenómeno, las autoridades confirman que esa respuesta atmosférica ya se encuentra activa en el litoral ecuatoriano, con precipitaciones tempranas de mayor intensidad en el norte de Esmeraldas, Santo Domingo, y zonas norte de Manabí, Los Ríos y Guayas.
El periodo de mayor madurez y máxima incidencia pluviométrica se prevé entre noviembre y diciembre de 2026, extendiéndose durante el primer trimestre de 2027, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte. Para El Oro y toda la región litoral, esto implica prepararse desde ya para lluvias continuas e intensas, inundaciones y posibles deslizamientos.