Empresarios advierten pérdidas económicas por cortes de energía de hasta 72 horas semanales
· Por Orenses.com

Los sectores productivos de Ecuador enfrentan una nueva realidad energética que amenaza sus operaciones: desde esta semana, los cortes de electricidad se extenderán a 72 horas semanales para dos grupos críticos de consumidores industriales: Alto Voltaje 1 (AV1), que comprende 185 empresas, y Medio Voltaje Industrial, con aproximadamente 8.900 empresas de demanda eléctrica relevante.
Esta medida, anunciada por el Gobierno como parte de la gestión de la crisis energética nacional, ha generado una ola de advertencias de los gremios empresariales sobre sus impactos económicos y sociales. El 12 de octubre, sectores productivos se mantuvieron en reuniones para definir su posición frente a los cortes y analizar además el aumento de las tarifas eléctricas, que prácticamente se han triplicado para el sector industrial.
Impactos diferenciados por sector
La construcción, la exportación, la industria láctea y la manufactura general son los sectores que enfrentan mayores desafíos. El clúster Constructores Positivos pidió al Gobierno revisar la duración de los cortes en plantas productoras de materiales de construcción, argumentando que interrupciones prolongadas causan desabastecimiento, retrasos en obras y pérdida de empleos.
Para Fedexpor, la situación es crítica: el 75% del volumen exportado corresponde a productos perecibles que requieren cadena de frío continua. Los cortes de 72 horas pueden comprometer la calidad, generar pérdidas económicas significativas, incrementar costos logísticos y afectar la reputación de Ecuador en mercados internacionales.
El Centro de la Industria Láctea del Ecuador, que procesa aproximadamente 1,8 millones de litros diarios y emplea a 4.000 personas directamente, subrayó que su operación depende de cronogramas predecibles. Sin ellos, la recepción, enfriamiento y conservación de productos perecibles se vuelven inviables.
Consecuencias económicas y sociales
El Comité Empresarial Ecuatoriano identificó cuatro áreas críticas de afectación. En primer lugar, está el empleo: sin turnos regulares de producción, miles de plazas de trabajo y los ingresos familiares están amenazados. Esta pérdida de empleos debilita el tejido social y crea condiciones que favorecen la delincuencia.
En segundo lugar, las restricciones alteran la planificación empresarial, encarecen operaciones e incumplen compromisos con clientes y proveedores, restando competitividad a sectores productivos y exportadores.
En tercer término, se generan pérdidas económicas directas. El Comité recordó que en 2024, las restricciones energéticas restaron hasta 1,4 puntos del PIB, afectando manufactura, comercio, crédito, servicios y pequeños negocios dependientes.
Gobierno activa generación con equipos recuperados
Como respuesta parcial, el Gobierno, a través de Celec, puso en operación la isla de generación No. 3 del termoeléctrico Esmeraldas III, incorporando 30 MW al Sistema Nacional Interconectado. Para esto utilizó 16 de los 48 generadores descompuestos que compró a la empresa uruguaya Austral Technical Management (ATM).
José Julio Neira, secretario de la Administración Pública, explicó que Celec terminó unilateralmente el contrato con ATM por incumplimientos graves. Estos generadores permitirán recuperar parcialmente los 71 millones de dólares que ATM estafó al Estado por los 90 MW prometidos. El Gobierno proyecta habilitar 30 MW adicionales en los próximos días.
Mientras los empresarios esperan definir su estrategia de respuesta, el debate sobre cómo balancear la crisis energética sin sacrificar la economía productiva sigue sin resolverse.