Ecuador amplía cortes de energía a 48 horas para grandes y medianos consumidores: gobierno busca reducir 500 MW
· Por Orenses.com

A una semana de iniciados los cortes programados de energía eléctrica, el Gobierno de Ecuador amplió significativamente el alcance de las restricciones. Desde el 29 de septiembre, el período de desconexión para grandes consumidores (Alto Voltaje 1 y 2) pasó de 24 a 48 horas, y ahora se incorporan también empresas de mediano voltaje a estas medidas de racionamiento.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, confirmó este 30 de septiembre que con la participación de todos estos sectores —grandes consumidores, medianos consumidores y una campaña de ahorro dirigida a hogares— se prevé reducir alrededor de 500 MW de la demanda nacional de energía. Esta cifra representa el 11,1% de la demanda nacional promedio, que bordea los 4.500 MW según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace).
La estrategia busca preservar las reservas del embalse Mazar, crucial para el sector eléctrico del país. Hasta el 30 de septiembre, la cota de este embalse había bajado 20,63 metros desde finales de julio, cuando alcanzó su nivel máximo de 2.153,32 metros sobre el nivel del mar.
"No se prevé ningún apagón nacional dentro de las variables y con el sistema que tenemos al día de hoy", aseguró Blum, aunque condicionó este escenario al cumplimiento de las medidas y al mantenimiento de las lluvias en zonas clave como Codo Codo Sinclair.
Las restricciones, que iniciaron el 22 de septiembre con 185 grandes consumidores de Alto Voltaje, lograron una reducción inicial de entre 135 y 200 MW durante la primera semana —equivalente a un 4,4%— muy por debajo de la meta actual. El Gobierno pidió extender el plazo de desconexión voluntaria a 48 horas también para empresas de mediano voltaje, disposición confirmada el 30 de septiembre tras consultas con el sector empresarial.
Varias empresas mantienen conversaciones directas con gerentes de distribuidoras eléctricas para acordar la forma específica en que cumplirán con la reducción solicitada, lo que indica que la aplicación de la medida puede variar según cada organización.
Las universidades también se ven afectadas. La Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), considerada consumidor de Alto Voltaje 1, decidió pasar temporalmente a clases virtuales y teletrabajo desde el 30 de septiembre hasta el 8 de octubre para contribuir al ahorro energético. Las actividades académicas de grado y posgrado se trasladaron a modalidad virtual, y se autorizó teletrabajo para personal administrativo.
Dos universidades de Quito consultadas por medios locales indicaron que hasta el mediodía del 30 de septiembre no habían recibido disposiciones similares, aunque se evalúa la posibilidad de adoptar medidas comparables.
Según Alejandro Jaya, ingeniero eléctrico especialista en Sistemas de Potencia, antes de las restricciones la demanda podía alcanzar picos de 5.500 a 5.600 MW en ciertas horas, pero posteriormente se ubicó alrededor de 5.300 MW. Esta reducción brinda al Cenace mayor margen para enfrentar picos de consumo.
Roberto Aspiazu, presidente ejecutivo de la Cámara de Energía de Ecuador, señaló que las medidas evidencian "que estamos entrando en una fase de racionamientos preliminar" debido a dificultades para importar energía desde Colombia, que atraviesa un período de sequía. "No queda otra opción", afirmó. El dirigente destacó que en los últimos dos años se han invertido aproximadamente 900 millones de dólares en generadores de emergencia, que representan alrededor de 600 megavatios, aunque advirtió que estas no son soluciones permanentes: "si no llueve vamos a tener apagones".
Fernando Santos, exministro de Energía y Minas, coincidió en que el sistema eléctrico ecuatoriano atraviesa una situación "complicada" por menor disponibilidad de generación térmica e imposibilidad de importar energía desde el país vecino. Consideró que la ampliación de racionamientos al sector industrial busca reducir aún más el consumo de electricidad para evitar, por ahora, restricciones al sector residencial, que es el mayor consumidor de este servicio básico.
Santos estimó que la estrategia busca "ahorrar el agua de Mazar hasta finales de noviembre o inicios de diciembre" y atribuyó esta política al objetivo de evitar "apagones fuertes" hasta las elecciones seccionales programadas para el 29 de noviembre de 2026.
Aunque el Gobierno mantiene que la situación se encuentra bajo control, la realidad de los cortes programados cada vez más amplios muestra que Ecuador enfrenta una crisis energética que requiere del esfuerzo conjunto de consumidores industriales, comerciales, académicos y residenciales.