150 industrias se desconectarán voluntariamente un día a la semana para enfrentar crisis energética
· Por Orenses.com

El Gobierno Nacional implementará a partir de la próxima semana un apagón voluntario en el que 150 empresas de alto consumo energético se desconectarán del sistema nacional interconectado durante un día completo para contribuir al ahorro de energía en el país.
La medida responde a la preocupación creciente por la disminución acelerada de los embalses en complejos hidroeléctricos como Mazar. Según autoridades, el objetivo es conservar agua en las plantas hidroeléctricas para extender la disponibilidad de energía al menos hasta octubre, evitando apagones forzados más adelante.
El 90 % de las 150 empresas que participarán en el apagón voluntario se concentran en Guayaquil y Durán, ciudades que lideran el consumo industrial en la Costa ecuatoriana. El 10 % restante está distribuido en Pichincha, Cuenca y Tungurahua, y este fin de semana definirán qué día de la semana interrumpirán su producción.
Según estimaciones del Gobierno, el apagón voluntario generará un ahorro de aproximadamente 35 MW diarios. Sin embargo, esta cifra ha generado críticas entre empresarios industriales que cuestionan la efectividad real de la medida.
"Si bien es lo políticamente dañino para el Gobierno, estructuralmente es lo peor que le puede pasar al país. El mensaje que damos es de una infraestructura sumamente vulnerable", expresó Pablo Landázuri, empresario industrial, evidenciando la preocupación del sector privado sobre las señales que esta decisión envía.
Paralelamente, el Gobierno estableció un plazo crítico hasta el 15 de diciembre para que las empresas AV1 y AV2—las dos plantas que más energía consumen en Ecuador—tengan operativos sus propios sistemas de generación. Tras esa fecha, serán desconectadas del sistema nacional.
Ante este ultimátum, empresarios y autoridades esperan que las compañías sin capacidad de autogeneración contraten servicios de las barcazas generadoras que actualmente no tienen contratos con el Estado. Esta alternativa busca mantener la continuidad operativa de industrias críticas para la economía nacional, aunque representa un costo adicional significativo para el sector privado.