Fe y milagros en la peregrinación hacia El Cisne: historias de devotos que recorren 21 kilómetros en honor a la Virgen

· Por Orenses.com

Fe y milagros en la peregrinación hacia El Cisne: historias de devotos que recorren 21 kilómetros en honor a la Virgen

Cientos de personas llegan cada año al Santuario de la Virgen de El Cisne, en la provincia de Loja, caminando más de 21 kilómetros desde San Pedro de la Bendita movidas por la fe, la gratitud y la esperanza de alcanzar milagros. Durante estos días de festividades religiosas en honor a la patrona de Loja, conocida cariñosamente como "la Churonita", sus historias de vida reflejan cómo la devoción trasciende fronteras y une a comunidades enteras.

Magdalena Solano es una de esas historias. En el comedor que atiende en el parque central de San Pedro de la Bendita, recibe a los peregrinos con una sonrisa mientras les ofrece cecina, pollo y otros platillos típicos lojanos. Pocos imaginarían que hace algunos años recibió un diagnóstico de cáncer que los médicos consideraban casi terminal. Sin embargo, Magdalena se encomendó a la Virgen de El Cisne e hizo una promesa. Recientemente, tras realizarse nuevos exámenes, recibió noticias que ella considera un milagro: la enfermedad había desaparecido completamente. "Estoy viva gracias a la Churonita", expresa con gratitud, consciente de que su fe le permitió seguir adelante y estar presente para sus hijos, quienes dependen de ella.

A pocos metros, en una banca del parque, Manuel Bustamante y su esposa Gloria Zhingri, provenientes de Catacocha en el cantón Paltas, esperaban transporte hacia El Cisne. La pareja mantiene esta tradición desde hace muchos años y ahora realiza el recorrido acompañados de sus nietos. Gloria asegura que la Virgen es muy milagrosa y que, ante cualquier dificultad, acude a ella para pedir su intercesión ante Dios.

A mitad del camino entre San Pedro de la Bendita y El Cisne existe un sitio conocido como Agua del Milagro, donde los peregrinos se detienen para recoger el agua que brota de una fuente cuyo origen muchos desconocen. Para los devotos, se trata de un lugar especial al que atribuyen propiedades milagrosas. Delia Lagua, procedente de Ambato en Tungurahua, recogía el agua para utilizarla en sus cultivos con la esperanza de obtener cosechas productivas. Delia forma parte de un grupo de entre 15 y 20 personas que, desde hace más de siete años, viaja hasta El Cisne. Con el tiempo, más vecinos se han sumado motivados por la fe que profesan a la "Churonita".

La peregrinación también atrae a devotos internacionales. Un grupo de peregrinos desde Perú recorrió durante nueve días el camino hacia El Cisne para rendir homenaje a la "Churonita" y al Señor del Cautivo de Ayabaca. Entre ellos estaba Víctor Curisaca, quien hace cinco años llegó por primera vez para encomendar a su pequeño hijo a la Virgen después de escuchar sobre los milagros que se le atribuyen. Según Víctor, su hijo tiene una deficiencia intelectual y, después de encomendarlo a la Virgen, ha registrado una importante mejoría que le permite realizar sus actividades con mayor normalidad.

Andrea Angamarca, devota del cantón Gualaceo en Azuay, sostenía una réplica de la Virgen de El Cisne que adquirió hace tres años. Desde entonces, regresa cada año junto con su familia y lleva consigo la imagen para agradecer por los favores recibidos. Con la voz entrecortada por la emoción, asegura que la Virgen escucha sus peticiones y que nunca la ha desamparado.

Este año, la festividad continúa con un nuevo tramo de la romería. La sagrada imagen de la Virgen de El Cisne iniciará un recorrido de más de 70 kilómetros acompañada por miles de devotos. El domingo comenzó con la Santa Eucaristía de despedida a las 06:00 en el Santuario, seguida de la salida hacia San Pedro de la Bendita a las 07:00. Una misa en la Hacienda La Bendita fue celebrada a las 11:00, y la llegada a San Pedro de la Bendita estaba prevista para las 14:30. El martes 18 de agosto, la romería continuará desde San Pedro de la Bendita hacia el cantón Catamayo, recorriendo 13 kilómetros adicionales, con llegada aproximada a las 14:00.

Estas historias de fe, gratitud y esperanza se repiten año tras año en el camino hacia El Cisne, evidenciando cómo la devoción a la Virgen mueve a miles de personas a recorrer largas distancias, cruzar fronteras y reencontrarse con la "Churonita" en busca de bendiciones para sus familias.