Conferencia Episcopal rechaza proyecto de ley sobre reproducción asistida por falta de protección a la vida desde la concepción
· Por Orenses.com

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) expresó su rechazo al informe para segundo debate del proyecto de Ley que Regula la Reproducción Humana Asistida, argumentando que incumple mandatos constitucionales y afecta derechos fundamentales.
En un comunicado firmado por el arzobispo de Guayaquil, Luis Cabrera; el arzobispo de Quito, Alfredo Espinoza; y el obispo auxiliar de Quito, David de la Torre, la institución religiosa exhortó a la Asamblea Nacional a archivar el documento o, en su defecto, realizar correcciones sustanciales que considera necesarias.
Aunque la CEE reconoce la importancia de regular la reproducción humana asistida y valida algunos aspectos del proyecto —como la prohibición del vientre de alquiler y la priorización de la medicina reproductiva asistida—, señala que varios puntos van en contra de los principios constitucionales y de convivencia social.
Los puntos de mayor cuestionamiento son cuatro. Primero, la protección de la vida desde la concepción: la Conferencia Episcopal argumenta que la fecundación in vitro vulnera este principio constitucional porque "el óvulo no es fecundado por el espermatozoide por sí solo", lo que implicaría una alteración de la comprensión constitucional del concepto de concepción.
Segundo, el derecho a la identidad: la CEE señala que el anonimato del donante de espermatozoides estaría por encima del derecho del niño a conocer su origen y procedencia familiar, violando el interés superior del menor.
Tercero, la salud pública: la institución religiosa cita riesgos médicos documentados asociados a la fecundación in vitro, como malformaciones congénitas, trastornos del espectro autista y parálisis cerebral, entre otros.
Cuarto, la mercantilización del cuerpo y material genético: la CEE advierte que permitir la donación de gametos con compensación económica, sin límites claros sobre el uso posterior de embriones criopreservados, podría crear un modelo que se beneficie de la vulnerabilidad económica de personas, especialmente mujeres en situaciones de doble vulnerabilidad.
La Conferencia Episcopal también criticó que el documento no fue puesto en conocimiento público de manera oportuna y accesible, limitando el derecho de participación ciudadana en un debate de esta magnitud. La institución enfatizó que sus observaciones no responden únicamente a cuestiones religiosas, sino a lo que considera un tema de civilización y derechos fundamentales.