Madre huye con dinero del funeral y abandona cuerpo de su hijo en Guayaquil; cementerio exige USD 300 para entierro

· Por Orenses.com

Madre huye con dinero del funeral y abandona cuerpo de su hijo en Guayaquil; cementerio exige USD 300 para entierro

Una mujer de 70 años en el suroeste de Guayaquil enfrenta una crisis humanitaria tras quedarse al cuidado del cuerpo de su sobrino durante 12 días, abandonado por su propia hermana quien desapareció con el dinero destinado al funeral.

Doña Victoria Naranjo relata que su hermana, madre del fallecido Carlos Zea, llegó a su casa en el suburbio guayaquileño con el féretro bajo el pretexto de dejar el cadáver por poco tiempo. Sin embargo, desapareció junto con otro sobrino llevándose consigo los recursos para los trámites funerarios. "La mamá y mi otro sobrino huyeron con el dinero que ya estaba para sepultar al difunto", cuenta Naranjo con angustia.

Desde entonces, el cuerpo permanece embalado dentro de la vivienda ubicada en las calles 35 y Callejón Parra. Las moscas ya son visibles alrededor del ataúd, y los fuertes olores han comenzado a afectar a toda la comunidad. Victoria pasa sus días limpiando constantemente el hogar en un intento desesperado por mitigar el hedor insoportable, durmiendo bajo el mismo techo que un cuerpo en proceso de descomposición.

Con la intención de resolver la situación, la adulta mayor acudió al cementerio Ángel María Canals para solicitar un espacio de inhumación. Allí enfrentó una nueva barrera: presuntos extorsionadores que controlan los accesos al camposanto le exigieron USD 300 para permitirle acceder a una bóveda. "A donde me han mandado a sacar un papel aquí, allá, lo poquito que tenía he gastado. Esa gentecita que está en la puerta es la que pide la plata, ellos cogen la plata", relató con impotencia.

Buscando auxilio, Naranjo acudió a la Policía Nacional, pero fue rechazada. Los uniformados le indicaron que no tenían competencia en el caso y que no podían retirar el cadáver del domicilio, dejándola sin solución alguna.

Carlos Zea falleció por causas naturales el 24 de julio pasado. Los vecinos del sector expresan profunda preocupación por la prolongada presencia del cuerpo, advirtiendo que genera un grave riesgo sanitario, especialmente perjudicial para los niños de la zona. La comunidad hace un llamado urgente a las autoridades para que asistan a Victoria, una persona de bajos recursos completamente sola en esta tragedia.

Hasta el cierre de este reportaje, ni el Municipio de Guayaquil ni otras instituciones públicas han emitido pronunciamiento alguno sobre la denuncia de extorsión en el cementerio del Suburbio ni sobre la emergencia sanitaria que vive esta familia.