Estafas financieras y comerciales se disparan en Ecuador: más de 25.000 denuncias en 2025

· Por Orenses.com

Estafas financieras y comerciales se disparan en Ecuador: más de 25.000 denuncias en 2025

Las estafas se han convertido en el segundo delito más denunciado en Ecuador, después del robo. Según la Fiscalía, en 2025 se registraron 25.397 denuncias por este tipo de delito, y en el primer semestre de 2026 ya se contabilizan 12.984 casos, manteniendo una tendencia ascendente que no se detiene.

Esta modalidad criminal afecta directamente a miles de ecuatorianos, especialmente a quienes enfrentan dificultades económicas. El caso de Esther y su hija ilustra la vulnerabilidad de muchas personas: la joven fue víctima de una supuesta entidad financiera ubicada en el norte de Quito que prometía un crédito de $3.000. Le pidieron que firmara un contrato y pagara el 10% como comisión para tramitar el préstamo. Días después, el dinero nunca fue acreditado, su asesor financiero desapareció y la empresa cerró sus puertas. Cuando solicitó la devolución, le informaron que el contrato establecía que perdería su dinero si no seguía los pasos indicados.

Los casos se multiplican en diferentes modalidades. El 16 de junio de 2026, redes sociales evidenciaron una estafa con vehículos: un video de Instagram mostró cómo en un supuesto concesionario de autos pedían dinero para comprar vehículos, pero nunca entregaban las unidades. Las personas afectadas perdieron sus recursos tras firmar contratos fraudulentos.

Según Edison Vergara, especialista en Estudios Estratégicos y Seguridad, las estafas ocurren cuando un delincuente busca beneficiarse económicamente a través de hechos falsos u ocultamiento de información, induciendo error a terceros. Existen múltiples tipologías: supuestas empresas financieras, estafas digitales, prestamistas fraudulentos y patios de vehículos falsos.

La criminóloga Daniela Valarezo advierte que las estafas se están profesionalizando. Estas apelan a necesidades económicas reales, prometiendo créditos fáciles, bienes inmuebles o vehículos con pocos recursos. Las personas son vulnerables porque no investigan: cuándo se creó la compañía, quiénes son los socios, si tienen domicilio fiscal o RUC válido. "Crean lugares físicos con uno o dos autos para que la gente visite y compruebe que existen, pero no hay investigación profunda", advierte.

Para evitar caer en estas estafas, Vergara y Valarezo recomiendan: verificar el RUC en el SRI, constatar si tiene dinámica comercial real, consultar la Superintendencia de Compañías, investigar antecedentes en el sistema judicial y, lo más importante, denunciar cualquier sospecha. La denuncia es crucial para detener estas prácticas y proteger a otros potenciales afectados.