El Niño llegará con 82% de probabilidad: gobiernos locales avanzan en planes de prevención
· Por Orenses.com

El fenómeno de El Niño se cierne sobre el país con una probabilidad del 82% de desarrollo y persistencia hasta julio, según pronósticos internacionales. Pero el escenario más crítico está proyectado para finales de 2026 e inicios de 2027, cuando el evento alcanzaría su máxima intensidad entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, de acuerdo con las proyecciones del Comité para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen).
Ante esta amenaza climática, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos activó el procedimiento más importante de preparación territorial: exigió a alcaldías, prefecturas y juntas parroquiales de 143 cantones en 17 provincias bajo alerta amarilla que entregaran sus planes de acción antes del 23 de junio. El objetivo es articular respuestas coordinadas entre la institución central y los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) para mitigar el impacto del fenómeno.
Aunque Riesgos aún no ha confirmado públicamente si todos los gobiernos locales cumplieron el plazo, diversos municipios del país ya están en marcha con estrategias territoriales de prevención y preparación. Los planes deben detallar "medidas y acciones específicas orientadas al análisis del riesgo, prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación post desastre", según los lineamientos estratégicos de la entidad, considerando amenazas, vulnerabilidades, capacidades y brechas propias de cada localidad.
Prevención en la Costa
En Samborondón, Freddy Camacho, director de Riesgos del municipio, explica que aunque no hay certezas de un evento extremo, realizan monitoreo continuo de condiciones hidrometeorológicas, salud pública, infraestructura y sectores sociales. "Nos permite construir escenarios para entender los modelos de lluvia que podrían acarrear saturación de suelos, desbordamientos de ríos, incremento de dengue, contaminación del agua, daños viales, afectación a puentes y colapsos de drenajes —que es lo que más sucede—, así como la afectación a viviendas vulnerables o la necesidad de asistencia humanitaria", señala.
El cantón ha destinado cerca de 1 millón de dólares para inversión preventiva e identificó una población de 33 mil personas que podría estar expuesta en escenarios de moderada a fuerte intensidad. En Los Ríos, Babahoyo —severamente afectado por lluvias en el primer trimestre de 2025— ha buscado asesoría de Riesgos, del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) y de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) para construir su plan de acción. Además, ejecuta mejoras en infraestructura de pozos del sector La Chorrera para proteger la principal fuente de captación de agua, y construye muros de gaviones y arcilla en varios sectores del cantón.
Preparación en la Sierra
En la región andina, municipios como Quito y Cotacachi han elaborado planes enfocados en los efectos del intenso calor y precipitaciones fuertes. Quito prevé que altas temperaturas propiciarían incendios forestales y escasez de agua, mientras que lluvias causarían inundaciones, derrumbes y bloqueos de vías en el Chocó Andino. Para prevenir estos eventos, cuenta con un presupuesto de 52 millones de dólares.
En Cotacachi, el alcalde Jomar Cevallos identifica zonas de Íntag y Boluntelas como las más expuestas a riesgos por clima extremo. "Mantenemos reuniones del Consejo de Seguridad cuando hay lluvias o incendios, que son muy recurrentes en esas zonas", comenta.
La provincia de El Oro, ubicada en la Costa y con características geográficas similares a Guayas y Los Ríos, también forma parte del territorio bajo alerta amarilla por El Niño. Municipios orenses como Machala, Santa Rosa y Puerto López enfrentan riesgos análogos: saturación de suelos, crecida de ríos y afectación a infraestructura vial. El avance de gobiernos locales en otros cantones del país evidencia la urgencia de que gobiernos autónomos orenses verifiquen que sus planes de acción hayan sido entregados y estén articulados con la Secretaría de Riesgos, para garantizar que la provincia cuente con respuestas coordinadas ante el fenómeno que podría llegar en los próximos meses y con intensidad crítica a finales de 2026.