Lluvias intensas cierran vías entre El Oro y Azuay; Pasaje sufre inundaciones graves

· Por Orenses.com

Lluvias intensas cierran vías entre El Oro y Azuay; Pasaje sufre inundaciones graves

Las fuertes precipitaciones que azotaron la madrugada del martes 9 de junio provocaron deslaves e inundaciones que dejaron incomunicadas todas las vías que conectan la provincia de Azuay con Guayas y El Oro, afectando directamente la movilidad en la región y dejando decenas de familias damnificadas, especialmente en el cantón Pasaje.

En la vía Cuenca–Molleturo–El Empalme, un deslave en el kilómetro 101 obligó al cierre total de la arteria desde las primeras horas de la mañana. Según Mario Vintimilla, subsecretario Zonal 6 del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), se trata de uno de los puntos críticos que forman parte del contrato de mantenimiento que la cartera firmó con la empresa RIPCONCIV Construcciones Civiles Cía. Alrededor de las 09:00, el MIT logró abrir un camino provisional que permitió dar paso a los vehículos atrapados, mientras personal iniciaba inspecciones para determinar posibles daños en la infraestructura vial.

La situación fue aún más crítica en la vía Cuenca–Girón–Pasaje, la principal ruta de conexión entre Azuay y El Oro. Vintimilla reportó al menos tres sitios afectados en los kilómetros 72, 89 y 105. El MIT movilizó maquinaria pesada que se unió a un equipo caminero de la Empresa Pública Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) para limpiar y rehabilitar la arteria vial.

En el restaurante Hermano Prado, ubicado cerca del Parque Nacional Cajas, una laguna se desbordó por las intensas lluvias, anegando varios espacios del establecimiento y evidenciando la magnitud de las precipitaciones en la zona de páramo.

Las consecuencias fueron aún más severas en Pasaje, El Oro. El desbordamiento del río Buenavista inundó vías estatales y sectores urbanos bajos, forzando la evacuación de decenas de familias. Los servicios de emergencia confirmaron el colapso parcial de la conectividad vial local y el ingreso de agua en múltiples viviendas. Ante la emergencia, las autoridades habilitaron albergues para atender a las familias damnificadas. El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal se mantiene en sesión permanente coordinando labores de limpieza de escombros y distribución de asistencia humanitaria.

Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), las lluvias están asociadas al transporte de humedad proveniente de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y desde la cuenca Amazónica. El organismo explica que estas condiciones se ven favorecidas por el tránsito de la Oscilación Madden-Julian y de ondas troposféricas ecuatoriales. La humedad que llega desde la Amazonía actúa como una fuente constante de vapor de agua, y al combinarse con otros factores atmosféricos, facilita la formación de nubes de gran desarrollo y favorece precipitaciones intensas. Estos procesos son naturales y cambian de intensidad según las condiciones climáticas; cuando coinciden varios simultaneamente, aumenta la probabilidad de lluvias más frecuentes o de mayor intensidad en distintas regiones del país.

Cristian Tamayo, ingeniero ambiental e investigador sobre cambio climático, aclaró que estas precipitaciones no tienen una relación directa e inmediata con el fenómeno de El Niño. Explicó que el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (ERFEN) y el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) confirmaron que El Niño está en una fase inicial de desarrollo, con un calentamiento anómalo en el mar de hasta 2 °C. Sin embargo, según Tamayo, se requiere una interacción más prolongada y acoplada entre el océano y la atmósfera para que el fenómeno impacte al país con precipitaciones significativas.

Tamayo indicó que El Niño se consolidaría a partir del segundo semestre del año y que sus efectos e impactos reales en forma de lluvias intensas se sentirían formalmente hacia finales de 2026, entre noviembre y diciembre, hasta inicios de 2027. "Podemos decir que, aunque el país se mantiene bajo vigilancia por la rápida transición hacia El Niño, las fuertes lluvias de esta semana corresponden a un fuerte invierno con anomalías atmosféricas temporales", señaló el experto.

La emergencia evidencia la vulnerabilidad de las vías de conexión interprovinciales durante períodos de lluvia intensa y subraya la necesidad de mantener mantenimiento constante en puntos críticos como el kilómetro 101 de la ruta Cuenca–Molleturo–El Empalme. Para los orenses, el cierre de estas arterias representa un impacto directo en la movilidad comercial, el acceso a servicios y la conectividad con otras regiones del país.