Lluvias intensas dejan 8 muertos y más de 43 mil afectados en Ecuador; El Oro entre las provincias más impactadas
· Por Orenses.com

Las fuertes lluvias que azotan Ecuador desde inicios de 2026 han cobrado la vida de ocho personas y dejado un rastro de devastación en varias provincias del país, incluida El Oro. Así lo confirmó el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada del Ecuador (Inocar) el 12 de marzo, tras analizar las condiciones oceanográficas y atmosféricas que han fortalecido este temporal.
Desde el 1 de enero hasta el 10 de marzo, las precipitaciones han afectado a 43 mil 534 personas en todo el territorio nacional. De estas, 3 mil 516 han sido clasificadas como damnificadas, perdiendo sus viviendas o enfrentando daños severos. Las cifras de infraestructura destruida son igualmente preocupantes: 79 viviendas derribadas y 17 puentes colapsados que han aislado comunidades enteras.
El Oro no está solo en esta emergencia. Las provincias más impactadas son Guayas, Esmeraldas, Manabí, Los Ríos, Santa Elena, Loja y Chimborazo. Esta distribución geográfica refleja cómo el fenómeno ha afectado tanto a la costa como a la sierra ecuatoriana, evidenciando la magnitud nacional de la crisis.
Según Santiago Coral, coordinador de asuntos oceanográficos del Inocar, estos temporal no es causado por El Niño, sino por un fenómeno climático local. "El Niño comienza a desarrollarse a mitad de año, teniendo sus puntos más altos desde noviembre hasta marzo de 2027", explicó Coral durante una entrevista en Teleamazonas.
Sin embargo, la perspectiva a mediano plazo es inquietante. El Washington Post reportó datos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo que advierten sobre la posibilidad de un "súper El Niño" a finales de 2026. Este fenómeno, que ocurre aproximadamente una vez cada 10 a 15 años, podría rivalizar con los más intensos de la historia y generaría efectos más duraderos y generalizados.
Un súper El Niño afectaría significativamente el clima regional y global. El calentamiento anómalo del Océano Pacífico ecuatorial puede provocar sequías prolongadas, inundaciones catastróficas y olas de calor extremo, alterando patrones de precipitación y temperatura en toda Latinoamérica.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos proyecta que existe un 55% de probabilidad de que prevalezca condiciones neutras de ENSO (El Niño-Oscilación del Sur) hasta algún momento entre mayo y julio. Simultáneamente, estima un 62% de probabilidad de que El Niño se establezca entre junio y agosto.
La transición es gradual: se espera que la actual Niña en el Pacífico ecuatorial evolucione hacia condiciones neutrales entre abril y mayo, abriendo paso al desarrollo de El Niño en los meses siguientes, con efectos que podrían extenderse hasta finales de 2026.
La NOAA reconoce que las predicciones tienen menor precisión en esta época del año, pero fundamenta sus proyecciones en "la gran cantidad de calor acumulado en la subsuperficie oceánica" y en "el debilitamiento previsto de los vientos alisios de baja altura". Estos indicadores son señales claras de un cambio en los patrones oceanográficos.
Para El Oro y el resto del país, esto significa que la actual emergencia climática podría ser solo el preludio de desafíos mayores en los próximos meses. Las autoridades deben prepararse desde ya para fortalecer sistemas de alerta temprana, infraestructura de drenaje y planes de evacuación en zonas vulnerables.