Ecuador enfrenta nuevos cortes de electricidad por crecida de ríos amazónicos que amenazan Coca Codo Sinclair
· Por Orenses.com

Ecuador volvió a experimentar cortes temporales de electricidad el jueves pasado, cuando la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS) redujo su capacidad operativa debido a fuertes precipitaciones en la cuenca alta que generaron una crecida de los ríos amazónicos. Este evento, que derivó en suspensiones del servicio eléctrico en varias provincias, vuelve a exponer la vulnerabilidad del sistema energético nacional y las amenazas latentes que enfrenta el país durante la época lluviosa.
Mauricio Caicedo, gerente de la Unidad de Negocio de CCS, explicó que el jueves pasado el caudal de los ríos alcanzó casi 3.000 metros cúbicos por segundo, generando un incremento significativo del nivel de agua que obligó a suspender temporalmente las operaciones para evitar daños en las turbinas. "Estamos hablando de que casi llegamos a los 3.000 metros cúbicos por segundo, generando el incremento del nivel de agua, no (necesariamente) de sedimentos, sino del nivel de agua, que incrementó también el nivel de descarga", aclaró el funcionario en una entrevista que circuló en redes sociales.
Los efectos de esta reducción operativa fueron sentidos inmediatamente en los hogares ecuatorianos. Por disposición del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), se anunciaron afectaciones temporales del servicio eléctrico en varias provincias del país, atribuidas directamente a las condiciones que enfrentaba la central hidroeléctrica. Este incidente revela un problema estructural: el sistema eléctrico nacional carece del respaldo suficiente de otras fuentes energéticas para compensar cualquier reducción en la generación hidroeléctrica.
Según datos de Cenace, el pasado jueves cerca del 80% de la electricidad que abastecía al país provino de fuentes hidroeléctricas, mientras que solo el 18,8% correspondió a generación térmica. Hasta las 20:00 de ese día, la Central Coca Codo Sinclair produjo 11.064 megavatios-hora (MWh), aportando el 22% de la generación hidroeléctrica, por debajo del 30% registrado el miércoles anterior. Ricardo Buitrón, consultor hidroeléctrico, señala que esto evidencia una menor eficiencia operativa: la central funcionaba al 45% de su capacidad el jueves por la noche, frente al 95% del día anterior.
¿Por qué el país sigue vulnerable ante estos eventos? Según Buitrón, el episodio del jueves podría repetirse y extenderse hasta octubre. "Hemos entrado ya a esta etapa de periodo húmedo, con caudales altos que podrían durar hasta el mes de octubre", explicó el experto. Aunque aclaró que no se trataría de cortes masivos o de larga duración, advirtió que "las crecidas de los ríos tienen periodos cortos, en términos puntuales hasta 24 o 26 horas, pero no más allá de eso. Ante esto, evidentemente se tendría que parar la generación de la central hidroeléctrica hasta que pase la crecida".
El Gobierno asegura que el abastecimiento está garantizado. Caicedo explicó que se ha tomado la decisión de seguir operando con la ayuda de un embalse compensador. "Y con ello se está incrementando la potencia para tranquilidad de la ciudadanía", manifestó, dando a entender que los cortes no se repetirán. De hecho, el viernes cerca de las 15:00, aunque el aporte de CCS era del 19%, no hubo reportes de suspensiones del servicio.
Sin embargo, Marco Acuña, coordinador del Consejo Consultivo de Ingenierías y Economía, considera que el país sigue sin superar la crisis generada por un déficit energético que ronda los 1.100 megavatios. "El sistema sigue en un estado de alta vulnerabilidad, pues cualquier cambio mínimo o imprevisto activa de forma inmediata los racionamientos de energía", advierte. Como ejemplo, menciona lo poco que se ha avanzado en generación térmica: "Menos de la mitad del parque térmico total disponible ha sido recuperado. Tenemos menos de 1.000 MW recuperados de un total de 2.200. O sea, hay un hueco de 1.200, que es lo que debería entrar a funcionar cuando hay problemas con las hidroeléctricas".
Otra amenaza latente surgió durante la crecida del jueves: un tramo del dique permeable que protege a Coca Codo Sinclair de la erosión regresiva, inaugurado hace apenas un mes, sufrió daños. La Corporación Eléctrica del Ecuador CELEC EP aseguró que la afectación "no compromete la captación de la central", debido a que el tramo dañado se encuentra a 7,8 kilómetros aguas abajo. La infraestructura aún se encuentra dentro del período de garantías contractuales.
No obstante, esto genera preocupación sobre la eficiencia de una obra que costó cerca de 19 millones de dólares al país y que no representa una garantía total de blindaje para la central. No es la primera vez que una obra de contención falla en esta zona: años atrás, contenedores llenos de concreto fueron arrasados por la fuerza del río Coca.
Para los orenses, esta situación es particularmente relevante. El Oro es una provincia que depende directamente del suministro eléctrico nacional para su actividad minera, agrícola e industrial. Los cortes temporales, aunque breves, impactan directamente en la productividad local y en la estabilidad de los servicios básicos. Las próximas semanas, hasta octubre, serán críticas para monitorear si el sistema eléctrico puede mantener la estabilidad durante la época lluviosa.