El Niño 2026: Ecuador enfrenta alerta amarilla con probabilidad del 95% de que el fenómeno sea fuerte o muy fuerte

· Por Orenses.com

El Niño 2026: Ecuador enfrenta alerta amarilla con probabilidad del 95% de que el fenómeno sea fuerte o muy fuerte

El Gobierno nacional declaró este martes 19 de mayo el nivel de alerta amarilla en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias ubicadas predominantemente hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar, en respuesta al inminente desarrollo de un fenómeno de El Niño que podría consolidarse oficialmente en agosto de 2026.

Según el análisis de Cristhian Paliz, especialista en Hidrometeorología y docente investigador de la Escuela Superior Politécnica Agropecuaria de Manabí, si el calentamiento actual de las aguas frente a Ecuador y en la región Niño 3.4 se mantienen durante mayo, junio y julio, el fenómeno global sería declarado oficial e irreversible a finales de julio o inicios de agosto.

"Para que podamos establecer que estamos dentro de un fenómeno de El Niño, tenemos que hacer un promedio de la temperatura de superficie del mar y que este promedio sea superior a 0.5 grados en anomalía", explicó Paliz. Actualmente, la región Niño 3.4 ya registra temperaturas superiores a este umbral crítico, lo que fortalece las proyecciones.

Las agencias internacionales como la NOAA y el comité Erfen, que monitorea este fenómeno en Ecuador, coinciden en que el calentamiento ya ha superado la llamada "barrera de predictibilidad climática", una etapa que valida las proyecciones atmosféricas de largo plazo y se atraviesa entre abril y mayo.

Las costas ecuatorianas ya experimentan señales agresivas

La región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Ecuador y Perú, comenzó a calentarse desde febrero de 2026. Los registros más recientes muestran anomalías térmicas de hasta +1.3 grados, una cifra considerada elevada para esta etapa del año que convierte a la costa ecuatoriana en la "punta de lanza" del evento climático.

Además, el monitoreo oceánico detectó acumulación de aguas cálidas bajo la superficie, entre 50 y 200 metros de profundidad, otro indicador clásico del desarrollo de El Niño. Los datos de la NOAA muestran que el calentamiento no solo se mantiene, sino que continúa expandiéndose a lo largo del Pacífico ecuatorial.

Probabilidades abrumadoramente altas

Según Paliz, la posibilidad de que el océano vuelva a enfriarse antes de julio es muy baja: "Si estamos hablando de que no ocurra el fenómeno de El Niño, hablamos de un 5%. Tenemos ya sobre el 90% de probabilidad, superando ya hasta el 95% de que se dé".

Las proyecciones de la NOAA para finales de 2026 revelan: 10% de probabilidad de un Niño débil, 20% de probabilidad de un Niño moderado, y cerca del 60% de probabilidad combinada de un Niño fuerte o muy fuerte.

Lluvia e inundaciones en la Costa; sequía en la Amazonía

Paliz señaló que los mapas del Conjunto Multimodelo Norteamericano (NMME) para diciembre de 2026 revelan una extensa franja de precipitaciones intensas sobre el Pacífico ecuatorial y el perfil costero sudamericano. En varias zonas, las probabilidades de lluvias superiores al promedio superan el 60% y 70%, especialmente frente a Ecuador y Perú.

Este comportamiento coincide con patrones típicos de eventos fuertes de El Niño. La región Litoral —particularmente Guayas, Los Ríos, Manabí y Esmeraldas— podría enfrentar precipitaciones persistentes desde finales de 2026 hasta abril o mayo de 2027, aumentando el riesgo de desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra y daños en infraestructura vial y agrícola.

Sin embargo, Paliz advirtió que el escenario actual presenta una amenaza simultánea: mientras la Costa enfrenta inundaciones severas, la región Amazónica podría atravesar un déficit extremo de lluvias y sequías prolongadas. Este patrón afectaría directamente la generación hidroeléctrica, replicando los problemas energéticos que Ecuador enfrentó durante El Niño 2023-2024.

Temperaturas extremas y variabilidad climática

Además del impacto hídrico, el calentamiento del océano podría elevar significativamente las temperaturas en el país. Los pronósticos anticipan jornadas con temperaturas de entre 33°C y 37°C en varias zonas del Litoral ecuatoriano, acompañadas de alta humedad y sensación térmica extrema.

Paliz enfatizó que aunque el fenómeno podría presentar características similares al evento de 1997-1998, la atmósfera actual exhibe una variabilidad mucho más compleja, lo que impide garantizar un comportamiento idéntico.

Antes de la alerta amarilla oficial del Gobierno, ya se han registrado impactos en zonas como Calderón, en Portoviejo, donde el invierno ha afectado a 200 familias, marcando el inicio de las consecuencias del cambio climático en la región.

Aunque la confirmación oficial todavía depende de completar el umbral técnico de tres meses consecutivos, los organismos meteorológicos internacionales ya consideran altamente probable la consolidación de El Niño durante el segundo semestre de 2026, demandando preparación inmediata de sistemas de respuesta en infraestructura, energía y gestión de desastres en Ecuador.