Ucrania lanza el mayor ataque de drones contra San Petersburgo en respuesta a decisiones de Trump

· Por Orenses.com

Ucrania lanza el mayor ataque de drones contra San Petersburgo en respuesta a decisiones de Trump

Ucrania ejecutó este 18 de octubre uno de los mayores ataques con drones contra San Petersburgo y la región de Leningrado, la ciudad natal del presidente ruso Vladímir Putin. Aproximadamente 150 drones se dirigieron contra infraestructuras petroleras, centros de datos y almacenes en la madrugada, dejando un saldo de un muerto y una decena de heridos, mientras decenas de miles de personas quedaron sin electricidad.

El ataque se produce días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara una tregua energética que Rusia habría incumplido con 76 ataques contra objetivos energéticos ucranianos, según reportes de Kiev. La ofensiva también coincide con acuerdos de la Casa Blanca con el Kremlin para el suministro de diésel ruso a Estados Unidos, con el propósito declarado de reducir precios antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.

Los drones ucranianos provocaron incendios en dos terminales petroleras de San Petersburgo. Una de ellas, la terminal Ruchi —la más grande de la ciudad con capacidad de almacenamiento de casi 74.000 metros cúbicos—, distribuye combustible diésel de las marcas AI-92 y AI-95. La segunda terminal cuenta con 21 depósitos de combustible. Además, fueron dañados centros de datos de Vkontakte, la plataforma rusa equivalente a Facebook, y un enorme almacén de comercio electrónico de la compañía Ozon, de aproximadamente 80.000 metros cuadrados, que también quedó incendiado.

La infraestructura eléctrica también sufrió impactos significativos. La subestación Vostóchonaya resultó dañada, dejando a cerca de 20.000 personas sin electricidad durante varias horas. Además, un puente, un hospital y sectores de una autovía urbana tuvieron que ser cerrados por seguridad. Doce edificios residenciales y dos casas particulares también fueron afectados, obligando a evacuar a residentes hacia Casas de Cultura.

Las operaciones aeroportuarias sufrieron importantes restricciones. El aeropuerto de Púlkovo en San Petersburgo implementó limitaciones por seguridad, mientras que en Moscú se registraron cientos de cancelaciones y retrasos de vuelos. Algunos pasajeros permanecieron hasta 40 horas en instalaciones portuarias, y un avión procedente de Egipto tuvo que aterrizar en Finlandia como alternativa.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski había reanudado los ataques contra refinerías rusas tras el anuncio de Trump sobre la tregua energética incumplida. Sin embargo, esta ofensiva de domingo trascendió significativamente en escala, prácticamente paralizando durante horas una ciudad de más de cinco millones de habitantes. Una residente contactada por la agencia EFE describió la intensidad del bombardeo: «No he podido dormir en toda la noche. La batalla entre los drones y los misiles antiaéreos tuvo lugar literalmente sobre nuestras cabezas».

Desde la perspectiva de Kiev, mientras Rusia intenta forzar la capitulación ucraniana mediante ataques masivos contra infraestructuras energéticas antes del invierno, Ucrania busca paralizar el transporte aéreo del país vecino. Zelenski ya había advertido anteriormente a aerolíneas extranjeras sobre esta estrategia, acusación que Putin ha calificado como «terrorismo de estado».

El Ministerio de Defensa ruso reportó que sus sistemas antiaéreos derribaron más de mil drones enemigos durante la noche en quince regiones de la parte europea del país y en la anexionada península de Crimea. Mientras tanto, el viceprimer ministro ruso Alexandr Nóvak informó que, una vez firmados los contratos con compañías estadounidenses, Moscú requeriría entre 15 y 20 días para comenzar a suministrar diésel a consumidores en Estados Unidos.

Esta escalada marca un punto de inflexión en la guerra, evidenciando cómo las decisiones diplomáticas estadounidenses generan respuestas militares inmediatas de Ucrania, mientras ambas potencias ven comprometidas sus infraestructuras críticas.