Mónica Palencia, representante de Ecuador ante la OEA, asume la Presidencia del Consejo Permanente hasta 2026
· Por Orenses.com

La representante permanente de Ecuador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Mónica Palencia, asumió este jueves 1 de octubre la Presidencia del Consejo Permanente del organismo hemisférico durante una ceremonia realizada en Washington, D.C.
Palencia ejercerá esta responsabilidad hasta el 31 de diciembre de 2026, posicionando a Ecuador en un rol de liderazgo diplomático en el continente americano durante los próximos dos años. Su designación refleja la confianza de los Estados miembros de la OEA en la capacidad de gestión del país.
Como parte de su asunción, el representante permanente de Belice, Nestor Mendez, asumirá de manera interina la Vicepresidencia del Consejo Permanente.
Durante su intervención ante los delegados, la diplomática ecuatoriana presentó su metodología de trabajo denominada "nexo", basada en comprender los conceptos que sustentan las distintas posiciones de los Estados miembros antes de buscar acercamientos que favorezcan el diálogo y la cooperación regional.
"La integración se construye mediante un proceso de razón, decisión y acción, capaz de convertir nuestras diferencias en oportunidades para avanzar hacia el desarrollo y la paz", señaló Palencia en su discurso de asunción.
Palencia llega a este cargo con experiencia en gestión pública. Ha ocupado los puestos de ministra de Gobierno y ministra del Interior en la administración del presidente Daniel Noboa, lo que le ha permitido desarrollar competencias en diplomacia y gobernanza institucional.
Por su parte, Steve Ferrol, representante permanente de Dominica y presidente saliente del Consejo Permanente, agradeció a las delegaciones de los Estados miembros por la cooperación y el diálogo durante su gestión. Ferrol también destacó como logro de su presidencia la elaboración de un marco de gobernanza del Consejo Permanente, instrumento que, según explicó, recoge experiencia y conocimiento institucional para orientar a futuras presidencias y delegaciones en el trabajo del organismo.
Esta presidencia posiciona a Ecuador como actor relevante en los temas de integración americana durante un período crítico para la región, marcado por desafíos en seguridad, gobernanza democrática y desarrollo sostenible.