Deslave catastrófico en la frontera Nepal-Tíbet deja 289 muertos y más de 1.300 desaparecidos, entre ellos cientos de turistas
· Por Orenses.com

Un deslave de magnitudes catastróficas originado en la frontera entre Nepal y la región china del Tíbet ha dejado un saldo devastador: 289 fallecidos confirmados según el último informe de las autoridades nepalíes del 27 de agosto, mientras China reporta tres muertos adicionales. Más de 1.300 personas permanecen desaparecidas en ambos países, lo que convierte a este evento en una de las tragedias más graves de la región en años recientes.
Las operaciones de rescate han logrado avances significativos en las últimas horas. Los equipos nepalíes han salvado a 445 personas, entre ellas 27 extranjeros. El portavoz de la Policía nepalí de Katmandú, Abhi Narayan Kafle, confirmó estos números mientras continúan intensas labores de búsqueda en la zona devastada.
La magnitud del desastre incluye a cientos de turistas internacionales. Según la Junta de Turismo de Nepal, 644 turistas registrados en la zona permanecen desaparecidos: 127 nepalíes y 517 extranjeros, principalmente de India (178), Estados Unidos (65), Ucrania (53), Malasia (51) y Australia (35). España confirmó la desaparición de cuatro ciudadanos españoles, y Portugal reportó dos portugueses. China notificó a Nepal sobre aproximadamente 100 ciudadanos chinos desaparecidos.
Expertos internacionales atribuyen el deslave al desprendimiento de un enorme bloque de glaciar que, junto con un deslizamiento de rocas, cayó a un valle río arriba, obstruyendo el cauce del río. Esto provocó una avalancha destructiva que descendió desde el Tíbet hacia Nepal, arrastrando agua, lodo, piedras e infraestructura de varias localidades. Las víctimas fueron dispersadas a lo largo de kilómetros por la enorme masa de agua.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, se desplazó a la zona para supervisar personalmente las operaciones. Más de 7.400 efectivos de policía y ejército permanecen desplegados en labores de búsqueda. En la madrugada del 27 de agosto, rescatistas militares lograron sacar a 123 personas atrapadas en el distrito de Rasuwa, fronterizo con el Tíbet. Los equipos trabajan en condiciones extremas, abriendo camino entre lodo y escombros, utilizando helicópteros para trasladar a extranjeros hacia Katmandú.
David Fisher, director en Nepal de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, advirtió sobre la magnitud del desastre: pueblos enteros y zonas comerciales han quedado completamente arrasados. Estados Unidos comprometió USD 500.000 en ayuda humanitaria para apoyar las operaciones de rescate.
Un riesgo adicional amenaza a las comunidades afectadas. Expertos advierten sobre la posibilidad de una segunda inundación: el bloqueo persistente en el río fronterizo entre Nepal y China podría provocar una nueva catástrofe si el cauce se desobstruye sin control. Qianggong Zhang, jefe de riesgos climáticos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas con sede en Katmandú, explicó que esta amenaza ha intensificado la urgencia de las labores de rescate y la necesidad de coordinar esfuerzos entre ambas naciones.