Perú vive recuento cerrado en segunda vuelta presidencial: Sánchez adelanta a Fujimori con ventaja ajustada

· Por Orenses.com

Perú vive recuento cerrado en segunda vuelta presidencial: Sánchez adelanta a Fujimori con ventaja ajustada

Perú continúa el escrutinio de votos tras la jornada electoral del domingo en la que más de 27 millones de ciudadanos acudieron a las urnas para elegir al noveno presidente que tendrá el país en una década. Con poco más del 95,1% de las actas escrutadas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez, de 57 años y representante de Juntos por el Perú, mantiene una ventaja ajustada frente a la derechista Keiko Fujimori, de 51 años y de Fuerza Popular.

Según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales de Perú, Sánchez registra el 50,118% de los votos, frente al 49,882% de Fujimori. A medida que se contabilizan los votos en las zonas rurales, el candidato de Juntos por el Perú ha ido adquiriendo ventaja, lo que refleja su base de apoyo electoral en estas regiones del país.

El escrutinio rápido de Ipsos y la ONG Transparencia, basado en una muestra de más de 1.000 mesas electorales, indicaba un empate técnico con ligera ventaja para Sánchez: 50,3% frente al 49,7% de Fujimori. Este conteo rápido ha sido históricamente un indicador fiable de los resultados finales en Perú, aunque los sondeos a boca de urna revelaban cifras contradictorias. Ipsos otorgaba al 50,7% a Fujimori frente al 49,3% de Sánchez, mientras que Datum situaba a la candidata conservadora con 50,53% frente al 49,47% de su rival.

El recuento se prolongará durante varios días e incluso semanas, según anticipaciones. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó que los resultados finales no se conocerán hasta mediados de julio, poco antes de la transferencia del mando presidencial. La demora se debe a la introducción de un nuevo proceso obligatorio de recuento de votos en casos de mesas impugnadas u observadas, explicó la vocera del JNE, Grecia Rentería.

Esta segunda vuelta se realiza en medio de denuncias de fraude de la primera ronda del 12 de abril, cuyos resultados tardaron un mes en conocerse. Tras los primeros resultados del conteo rápido, Sánchez se dirigió a sus seguidores desde la plaza San Martín en Lima, prometiendo "acabar con el pacto mafioso que se ha apoderado de nuestro gobierno". Subrayó la necesidad de defender el voto y la transparencia electoral, invocando a personeros y movimientos sociales a respetar la voluntad de los ciudadanos.

Por su parte, Fujimori indicó que "hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda" y pidió a la comunidad internacional seguir atenta al desarrollo del recuento. Señaló que serán "días largos" hasta conocer el resultado definitivo y pidió a sus seguidores que "no pierdan la esperanza".

Esta es la cuarta ocasión en que Fujimori se postula a la presidencia, tras haber perdido contra Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021). Es hija del expresidente Alberto Fujimori, cuyo legado reivindica. Sánchez, en cambio, se presenta como heredero político del expresidente Pedro Castillo, de quien fue ministro de Comercio Exterior y Turismo. Castillo fue condenado el año pasado a 11 años y medio de prisión por rebelión y conspiración, tras intentar disolver el Congreso en 2022.

Según análisis de expertos, la participación electoral en distintas regiones será determinante. El politólogo Alonso Cárdenas, profesor de Ciencia Política de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, señaló que a Fujimori no le conviene el abstencionismo en Lima, su principal bastión urbano, mientras que a Sánchez no le interesa el abstencionismo en zonas rurales y del sur del país, donde cuenta con gran popularidad. El rechazo histórico hacia ambos candidatos también funciona como una fuerza política determinante: el antifujimorismo reactiva recuerdos del autoritarismo y corrupción de la era de Alberto Fujimori, mientras que Sánchez carga con la asociación a la gestión de Castillo, recordada como desordenada y plagada de corrupción.

La inseguridad y la delincuencia han sido temas prioritarios para los votantes. Perú registra un aumento de homicidios y cerca de 30.000 episodios de extorsión denunciados en 2025, afectando principalmente a pequeñas empresas y trabajadores del transporte. Fujimori ha basado su campaña en políticas de mano dura, prometiendo "guerra" a los extorsionadores, desplegar el ejército contra el crimen organizado y tomar control de las cárceles. Sin embargo, muchos votantes temen un regreso a la época de Alberto Fujimori (1990-2000), cuyas políticas de mano dura derivaron en su encarcelamiento por violaciones de derechos humanos.