Ecuador vive momento crucial en minería: récord en exportaciones de oro, pero proyectos clave avanzan con retraso
· Por Orenses.com

La minería en Ecuador atraviesa un paradoja: mientras el oro alcanza precios históricos y las exportaciones registran cifras récord, los proyectos mineros estratégicos avanzan con retrasos de años que amenazan el potencial económico del sector.
Según datos del Banco Central del Ecuador, entre enero y marzo de 2026 se exportaron 1.381,15 millones de dólares en minerales, lo que representó un crecimiento del 65,3% comparado con el mismo período de 2025, cuando fueron 835,65 millones. Las exportaciones totales del sector en 2025 sumaron 4.163,26 millones de dólares, posicionando a la minería en el tercer lugar de exportaciones ecuatorianas, solo después del camarón y el petróleo.
La Cámara de Minería del Ecuador destacó el 19 de mayo este hito, aunque precisa que gran parte de esas cifras provienen de solo dos operaciones: las minas Fruta del Norte y Mirador, que concentran aproximadamente el 75% de la producción minera nacional. David Larenas, presidente del Directorio de la Cámara, atribuyó el crecimiento al aumento simultáneo del precio del oro, que en el primer trimestre superó los 5.000 dólares por onza y se ha estabilizado entre 4.500 y 4.600 dólares.
Sin embargo, María Eulalia Silva, presidenta Ejecutiva de la Cámara de Minería, advierte sobre los riesgos de estos precios altos. "Son una excelente oportunidad para una minería bien hecha, pero también es un excelente imán para la minería ilegal, que opera de manera no solamente escondida, sino multinivel", señaló.
El retraso en nuevos proyectos es dramático. Desde que entraron en operación las minas Fruta del Norte y Mirador, Ecuador no ha inaugurado otro proyecto minero en producción en más de siete años. Actualmente, solo se construye El Domo, una mina de escala mediana en Bolívar con inversión cercana a 280 millones de dólares, cuya entrada en operación está prevista para julio de 2027.
Rebeca Illescas, experta en minería y exministra del sector, recordó que hace una década, junto con la consultora Wood Mackenzie, se estimaba que Ecuador debería exportar más de 7.000 millones de dólares en minerales en 2026. La brecha de casi 3.000 millones de dólares respecto a las exportaciones actuales refleja el impacto del retraso de al menos seis o siete proyectos mineros importantes.
Obstáculos estructurales
Illescas identificó múltiples causas: inestabilidad jurídica y política constante, cambios normativos realizados por distintos gobiernos que debilitan la seguridad para inversiones de alto riesgo y largo plazo, y burocracia excesiva. Obtener un permiso ambiental puede requerir más de 45 trámites, dejando muchos proyectos paralizado esperando autorizaciones ambientales, sociales o de uso de suelo.
Larenas enfatizó la necesidad de "reglas claras, estabilidad jurídica y predictibilidad" para planificar inversiones en una industria moderna y tecnificada.
Un factor crítico es el cierre del catastro minero desde 2018. Silva identificó esto como uno de los tres obstáculos principales que frenan el crecimiento del sector, junto con las demoras en consulta ambiental y la inestabilidad tributaria. Sin exploración, no hay nuevas minas descubiertas. Antes del cierre se entregaron más de 170 concesiones de exploración con compromisos superiores a 1.200 millones de dólares, aunque muchos de esos proyectos tampoco avanzaron según lo previsto.
La tasa minera en disputa
En junio de 2025, el Gobierno impuso una tasa minera para financiar a la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom). El sector interpuso nueve demandas de inconstitucionalidad ante la Corte Constitucional, ocho de las cuales ya fueron admitidas a trámite.
Según Silva, esta tasa reduce la competitividad de Ecuador frente a otros países mineros de Sudamérica por el alto costo por hectárea concesionada. Illescas advierte que si la carga fiscal se incrementa demasiado, los inversionistas podrían trasladar sus recursos hacia mercados mineros competidores como Perú, Chile y Colombia.
Portafolio de proyectos en incertidumbre
Ecuador impulsa una cartera de aproximadamente 10 proyectos estratégicos distribuidos en provincias como Zamora Chinchipe, Azuay, Bolívar, Cotopaxi, Morona Santiago, Imbabura, El Oro y Loja. Pero el avance es desigual y problemático.
Loma Larga, en Azuay, debería estar construyendo su mina pero tiene licencia ambiental suspendida desde 2025 tras protestas en Cuenca. Mirador Norte, en Zamora Chinchipe, no ha avanzado. Cangrejos, en El Oro, debió iniciar construcción hace más de un año y medio pero se paralizaron las negociaciones.
En contraste, algunos proyectos muestran movimiento. Cascabel fue vendido por SolGold a la empresa china Jiangxi Copper Company Limited, lo que Illescas considera positivo por el ingreso de nuevas inversiones. Warintza mantiene cronograma acorde con lo previsto e Illescas la considera "uno de los grandes descubrimientos mineros del país".
Proyectos como Río Blanco están detenidos por conflictos sociales; Llurimagua no alcanzó acuerdos entre Enami EP y Codelco, y San Carlos Panantza aún carece de decisión definitiva para avanzar.
El desafío es claro: Ecuador necesita convertir los altos precios del oro en oportunidades de inversión real, pero eso requiere resolver problemas de estabilidad jurídica, simplificar trámites y crear un entorno predecible para la inversión minera de largo plazo.