UEFA, AFC y CONCACAF se oponen al plan de Infantino de privatizar el Mundial con inversores privados

· Por Orenses.com

UEFA, AFC y CONCACAF se oponen al plan de Infantino de privatizar el Mundial con inversores privados

La FIFA enfrenta una crisis de gobernanza sin precedentes tras el rechazo frontal de tres de sus seis confederaciones a la controvertida propuesta del presidente Gianni Infantino de abrir participaciones en sus principales competiciones a inversores privados.

La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), la Confederación Asiática (AFC) y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF) han expresado públicamente su oposición al plan, reduciendo drásticamente las posibilidades de que obtenga la aprobación necesaria en una votación de los 211 miembros de la FIFA.

Antes que nada, el fútbol es una pasión global que conecta a millones de personas en El Oro. Las decisiones sobre la estructura del fútbol mundial —especialmente las que afectan a competiciones como el Mundial— impactan indirectamente en cómo se financia, organiza y transmite el deporte que amamos. Además, esta crisis institucional de la FIFA podría afectar futuros torneos, cuotas de distribución de recursos y cómo se gobierna el fútbol en nuestras federaciones locales.

LOS NÚMEROS QUE DEMUESTRAN EL RECHAZO

Infantino necesitaba una mayoría absoluta de 106 votos de los 211 miembros de la FIFA para aprobar su propuesta. La UEFA aporta 55 votos, la CONCACAF 35 y la AFC 46, sumando 136 votos en contra. Estos números por sí solos hacen prácticamente imposible la aprobación del plan.

La AFC fue la última en sumarse al rechazo, emitiendo un comunicado de solidaridad con UEFA y CONCACAF. Esta decisión fue tan significativa que poco después, Carlos Cordeiro —asesor sénior de la FIFA— presentó su renuncia, calificando la propuesta como "un mal negocio para el fútbol" que "hipotecaría el futuro" del deporte.

EL PLAN BAJO FUEGO

La propuesta de Infantino busca crear una filial comercial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE) que gestionaría el Mundial y otras competiciones clave. Los inversores externos podrían adquirir participaciones minoritarias sin control en esta nueva entidad.

El plan ha generado polémica por su opacidad. Infantino escribió a las 211 federaciones miembro ofreciendo US$40 millones a cambio de su respaldo, con una fecha límite del 19 de septiembre para acceder a una financiación inicial de US$20 millones. La FIFA ya ha identificado a Thrive Eternal, una firma estadounidense de capital de riesgo fundada por Joshua Kushner (hermano de Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump), como el grupo inversor propuesto.

LA RESPUESTA DE EUROPA: "EL MUNDIAL NO ESTÁ EN VENTA"

La UEFA fue la primera en reaccionar, tras una reunión virtual encabezada por su presidente Aleksander Ceferin. Su comunicado fue contundente: "Rechazamos de forma unánime e inequívoca la propuesta de transferir los derechos de propiedad de la Copa del Mundo a inversores privados".

Europa argumentó que el Mundial "no puede ser tratado como un producto de inversión" y que "es uno de los mayores legados deportivos del fútbol, construido a lo largo de generaciones gracias al trabajo de jugadores, selecciones y aficionados". Además, amenazó con boicotear todos los campeonatos de la FIFA, incluidas las Copas Mundiales femeninas y masculinas, si la propuesta es aprobada.

Esta amenaza tiene peso real: de las 23 Copas del Mundo disputadas, 13 han sido ganadas por países europeos. En el Mundial 2026, seis de los ocho cuartofinalistas fueron europeos, incluyendo al campeón España.

LA POSTURA DE CONCACAF Y AFC

CONCACAF también rechazó la propuesta tras una reunión de emergencia, expresando "profunda preocupación por la falta de debido proceso, el breve plazo impuesto y la ausencia de revisión por los órganos de gobierno competentes de la FIFA". La confederación cuestionó además la necesidad de capital privado, recordando que el Mundial 2022 fue "el más rentable de la historia".

La AFC, representando a países asiáticos como India, Japón y Arabia Saudita, se sumó al rechazo con un comunicado de solidaridad que selló prácticamente el fracaso de la propuesta.

LA DEFENSA DE LA FIFA

Frente a la avalancha de críticas, la FIFA emitió un comunicado afirmando que "nadie está vendiendo el fútbol" y que el proceso ha sido "perturbado por informaciones erróneas". La organización se comprometió a "seguir adelante" con el plan, asegurando que continuará con "consultas abiertas y democráticas".

Sin embargo, esta defensa suena vacía ante el rechazo coordinado de las confederaciones más poderosas del mundo.

CRÍTICA SEVERA AL LIDERAZGO

La UEFA fue más allá del rechazo técnico. Acusó a Infantino de utilizar el fútbol "para enriquecerse a sí mismos y a sus amigos" y calificó la estrategia como "un acto de coerción indigno de una institución a la que se le ha confiado la gestión de un juego global". Para Europa, no es simplemente un mal negocio: es "un profundo fracaso de liderazgo" y "una abdicación del deber de la FIFA como custodio del fútbol mundial".

QUÉ SUCEDE AHORA

El primer test real de esta postura será en octubre, cuando se celebren los playoffs de la Copa Mundial Femenina. Si la propuesta de Infantino llegara a votación y fuera aprobada a pesar del rechazo de las confederaciones, la UEFA ha dejado claro que activaría el boicot.

La propuesta aún requiere votación de los miembros de la FIFA, pero las matemáticas son abrumadoramente desfavorables para Infantino. Con 136 votos ya en contra y solo 106 necesarios para aprobar, el plan parece condenado al fracaso. Lo que queda por ver es si esta crisis institucional tendrá consecuencias duraderas para la credibilidad de la FIFA y el liderazgo de Infantino.