Dos bombas explotan en instituciones públicas de Quito en cuatro días: Arcom y Ministerio de Agricultura son atacados con amenazas contra autoridades
· Por Orenses.com

Quito vive momentos de tensión tras dos ataques con artefactos explosivos en cuatro días. Las bombas detonaron en la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom) y en el Ministerio de Agricultura, dejando un panorama de devastación: ventanas rotas, paredes agrietadas, techos desarmados, escombros en las veredas e infraestructura expuesta.
Los ataques ocurrieron madrugada del martes alrededor de las 03:00 en el sector La Pradera, en el centro norte de la capital, despertando a los moradores con el estruendo de los explosivos. Según información de la Policía, los responsables llegaron en un vehículo tipo Jeep, activaron los artefactos de forma manual y se registraron dos detonaciones consecutivas.
Lo más alarmante es el mensaje que acompañó los explosivos. En un panfleto encontrado entre los restos, se dirigían amenazas directas al director de la Arcom, señalando que se trataba del "segundo y último aviso". Los autores rechazaban supuestamente el pago de un 5% en las facturas solicitadas para la salida de exportación de minerales, acusando actos de corrupción en la entidad reguladora. El panfleto culminaba con una advertencia: a todas las instituciones "que empiecen a robar, los van a reventar".
Este no es un hecho aislado. Cuatro días antes, el 25 de junio de 2026, se reportó otro artefacto explosivo con panfleto en el Complejo Judicial Norte. En esta ocasión, las amenazas iban dirigidas a los jueces para que tomaran "correctivos" en los casos en tramitación. El artefacto fue neutralizado por el Grupo de Intervención y Rescate (GIR). La Asociación Ecuatoriana de Magistrados y Jueces (Aemaj) ha advertido reiteradamente sobre la inseguridad que enfrentan los operadores de justicia, pero sostiene que no ha habido respuestas efectivas.
Expertos en seguridad advierten sobre el significado de estos ataques. Jean Paúl Pinto, especialista en seguridad, señala que Quito "ya es blanco de atentados" y que los criminales actúan como si contaran con total impunidad para colocar bombas en cualquier espacio. "Esto es grave", enfatizó, porque antes había muy pocos atentados y ahora se registran dos consecutivos. Pinto advierte que es necesario controlar la situación a tiempo para evitar una "tragedia", especialmente considerando que pese a las medidas excepcionales contra el crimen organizado, no se evidencia mejoría en la seguridad.
La criminóloga Daniela Valarezo complementa el análisis: los objetivos no son casuales. Al atacar instituciones públicas como Arcom y el Complejo Judicial, se busca intimidar, generar miedo y demostrar que el Estado ha perdido el control. "Se busca sembrar incertidumbre en la ciudadanía para infundir miedo y demostrar que el Estado ya no tiene control en ninguna parte", explicó.
Valarezo subraya que las amenazas contra el complejo judicial y ataques contra entidades como Arcom trascienden lo físico: representan un ataque contra la capacidad del Estado de investigar, sancionar, regular y ejercer autoridad. Se trata de una expansión de la violencia hacia espacios simbólicos e institucionales que deberían estar altamente protegidos.
Antes estas amenazas, Valarezo enfatiza que se necesita un fortalecimiento real de la inteligencia y la investigación criminal. Critica que el Estado responda solo de manera reactiva, con toques de queda, estados de excepción, operativos y detenciones, sin abordar problemas estructurales. Propone una depuración de las instituciones de seguridad y justicia, revisión del modelo operativo de la Policía, una inteligencia menos condicionada políticamente y una forma distinta de medir resultados.
La Policía continúa las investigaciones para determinar si las amenazas provienen de un grupo delictivo organizado o de personas específicas. Por ahora, Quito permanece en alerta, con el interrogante de si estos ataques marcan una escalada de violencia hacia las instituciones del Estado o si representan un punto de quiebre que demande respuestas integrales más allá de las medidas excepcionales.